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Primicia: hay una industria que crece

Marcos Juárez vota hoy. Elige intendente, nueve concejales y tres tribunos de cuentas. El país mira a Córdoba y, especialmente, a esta ciudad ubicada sobre la ruta 9, a 30 kilómetros del límite con Santa Fe.

07 de septiembre de 2014 a las 12:02 a. m.
Primicia: hay una industria que crece

Marcos Juárez es una bella ciudad del interior cordobés, forjada con el sudor de los inmigrantes y las bondades de su tierra. Con los años se hizo grande, ejemplar. Es, en la actualidad, una de las zonas más ricas de la provincia de Córdoba. Capital del departamento que lleva su nombre, cada vez que se la menciona se hace alusión a su poderío económico, vinculado con las explotaciones agropecuarias y la agroindustria."En esa zona enterrás una piedrita y al poco tiempo le crecen hojas", dicen los cordobeses al hablar de las bondades de esa región. Marcos Juárez vota hoy. Elige intendente, nueve concejales y tres tribunos de cuentas. El país mira a Córdoba y, especialmente, a esta ciudad ubicada sobre la ruta 9, a 30 kilómetros del límite con Santa Fe.El resultado de esta elección es una muestra casi insignificante. Hay cerca de 23 mil ciudadanos en condiciones de sufragar. Debe recordarse que en el país, en la elección presidencial de 2011, votaron casi 23 millones de personas (el 79 por ciento del padrón).O sea que hablar de test electoral o de "perfume" es algo exagerado. Marcos Juárez tiene una personalidad definida, bien propia, pero no es una muestra de lo que va a pasar en la provincia ni mucho menos en el país en los comicios de 2015. Los desembarcos de Mauricio Macri y de José Manuel de la Sota, más una legión de radicales (los kirchneristas hicieron mutis por el foro y prácticamente no aparecieron en todo el proceso), forman parte de un partido aparte que juegan los dirigentes políticos. Los líderes políticos son como los deportistas que quieren ganar todo lo que juegan. En ese sentido, hay muchos puntos de contacto entre los caudillos que buscan votos y los que transpiran la camiseta en una cancha de fútbol, por ejemplo.Dejando de lado la voluntad de victoria de los referentes nacionales y provinciales, así como se habla de una industria del juicio, puede hablarse de una industria de la campaña electoral.Cada vez se gasta más dinero, cada vez se despilfarra más plata del Estado, de empresas y otra de origen ignoto. Cada vez se explica menos.Los archivos de fundaciones como Poder Ciudadano, por ejemplo, pueden dar fe de esto. Es un ejercicio interesante revisar las páginas de este diario tras un proceso electoral. La mayoría de los partidos políticos buscan una y mil excusas para no dar el balance de sus gastos de campaña a la Justicia electoral. Y, cuando lo hacen, aparecen datos francamente extraños.Lo cierto es que los números son oscuros y los beneficiarios serían unos pocos. Es dinero importante y difícil de justificar. Luego, antes de cada elección, los interesados en esta industria tan floreciente como oscura se interesan por exagerar datos e impactos. Hoy vota Marcos Juárez. La industria de la campaña bate el parche y algunos intentarán ganar votos. Otros, engrosar su patrimonio.