Peronismo y democracia
Según Abraham: "El desafío tiene que ver con ese placebo llamado endeudamiento, habrá préstamos del exterior no sólo para el Estado nacional sino para las provincias. Será un paliativo que esconderá los problemas estructurales del país".
–¿Cuáles son los desafíos más serios a los que se enfrenta no ya el Gobierno sino el sistema democrático argentino en el contexto de una economía plagada de incertidumbres? –El desafío tiene que ver con ese placebo llamado endeudamiento, habrá préstamos del exterior no sólo para el Estado nacional sino para las provincias. Será un paliativo que esconderá los problemas estructurales del país. Lo que puede constituirse en una novedad es que haya una ley por la cual cada dólar que ingrese deba ser utilizado para proyectos que tengan que ver con las necesidades de la población con menos ingresos, para que se favorezca el desarrollo humano. El problema es que estos son momentos en que la región se ve en dificultades por la merma en las exportaciones y la falta de divisas genuinas por los déficits gemelos, a la inversa de lo que ocurrió entre 2003 y 2010. –En el proceso que vive hoy el país, se deposita mucha expectativa en el comportamiento del peronismo ¿Qué es para usted esa fuerza política? ¿Un hecho cultural? ¿Un método político? ¿La síntesis del ser argentino? –El peronismo es un movimiento político tradicional que tiene un arraigo en este momento difuso y con base estable en el movimiento sindical organizado. En lo que concierne a la política partidaria, los dirigentes se desplazan de acuerdo con sus necesidades de poder y sus identidades tienen que ver con personalismos y una red de conexiones que les dan dinero como el de la caja del Estado nacional, además del apoyo de grupos de presión ilegales como barras bravas y mafias, y el sostén de sectores del poder financiero que incluye soportes mediáticos. Poco cuentan las ideologías y los símbolos son decorados que recuerdan un origen que oficia de legitimación. –¿Es posible que el peronismo pueda transitar con éxito el camino de la institucionalización o modernización de sus estructuras? –El peronismo poco tiene que ver con instituciones y con modernidad. Es un populismo que aprovecha momentos en que el país se ve beneficiado por algún boom exportador, debido a una nueva demanda mundial de materias primas o guerras mundiales, distribuye recursos entre los sectores más pobres mientras agiganta el Estado con una población clientelar y se hace dueño de sectores de la economía, hasta que comienza una crisis en los mercados mundiales.

