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Pablo Carrizo

Es enfermero, estudiante de Derecho, y fundador del Movimiento Trabajo de Hormigas (MTH) que, con distintas actividades, contiene a un centenar de chicos de barrios muy vulnerables. 

04 de noviembre de 2014 a las 12:24 p. m.
Pablo Carrizo

Pablo Carrizo tiene 36 años, es enfermero, estudiante de Derecho y fundador del Movimiento Trabajo de Hormigas (MTH) que, con diferentes actividades, contiene a un centenar de chicos de barrios muy vulnerables de Río Cuarto, como La Cava, Islas Malvinas y Cola de Pato.

Pablo nació en una familia de clase media, pero apenas fue mayor de edad decidió irse a vivir a la villa para “aportar un granito de arena para una sociedad más equitativa”.

Comenzó dando apoyo escolar con un grupo de trabajo comunitario en un viejo colectivo acondicionado como aula en la costa del río; impulsó una revista similar a La Luciérnaga y, hace dos años, creó junto con los chicos el programa Radio Hormiga, que se emite semanalmente en la FM de la Universidad.

El MTH liderado por Carrizo está integrado también por estudiantes universitarios, artistas y voluntarios que colaboran con distintos talleres y paseos para los chicos.

Este año alquilaron una quinta de cinco hectáreas, donde los más grandes aprenden a sembrar y a criar animales. “Proyectamos una granja educativa que genere trabajo, porque cuando un pibe trabaja no le importa tanto el faso, ni quedarse a chupar en la esquina, ni pelearse. Empieza a cumplir sus sueños”, sostiene Pablo, que se declara agnóstico y simpatizante del anarquismo y el socialismo.

“Mi casa en La Cava está todo el día llena de chicos. Entra todo el mundo, el que se droga, el que se prostituye y demás. Mi comprensión hacia ellos es total; no los juzgo, no estoy para juzgarlos, porque la única forma de ayudarlos es entenderlos. Siempre deseé apasionadamente irme a vivir al barrio, porque no es lo mismo vivir lo que pasa desde adentro que analizarlo desde afuera. Tantas cosas que uno ve, a veces sólo se entienden cuando vivís ahí, hay situaciones imposibles de comprender desde la lógica y la comodidad de la clase media”, explica.