Temas del día:

“Nos salvamos por media hora”

11 de septiembre de 2011 a las 12:02 a. m.
Agostina Piana (Directora de Hoctopus MKT Digital)
“Nos salvamos por media hora”

Hace 10 años, Agostina Piana era alumna de la Academia Argüello y realizó junto a sus compañeros un viaje de intercambio estudiantil a los Estados Unidos. Por minutos se salvaron de estar en las Torres Gemelas en el momento del atentado. Diez años después, Agostina volvió a escapar de la tragedia, al bajarse del avión de Sol que se estrelló en Río Negro el pasado 18 de mayo. El recuerdo de una década atrás está fresco en su mente."Salimos hacia Estados Unidos el 29 de agosto y pasamos unos días en Washington y Boston para viajar el 4 de septiembre a Nueva York. Éramos unos 20 compañeros, un profe y la directora de inglés del colegio. Los días previos fueron muy divertidos, ya que íbamos con los amigos del 'cole'. "El 11, según el cronograma, teníamos que estar a las 9 de la mañana en las torres. A las 8.30 estábamos en el colectivo esperando para salir pero en el colegio en el que estábamos parando, el Poly Prep, de Broo­klyn, se habían olvidado de hacernos el almuerzo que nos íbamos a llevar, que eran unos sándwiches."Teníamos que salir a las 8.30, para llegar a las torres a las 9. Cuando nos trajeron el almuerzo, no aparecía el chofer. Mientras tanto, cantábamos, hacíamos bromas. Hasta que vino la directora de español del colegio de allá y nos dijo: 'Chicos, bajen porque parece que una avioneta o un helicóptero chocó contra una de las torres'. Lo primero que pensamos fue: ¿Cómo el piloto no vio la torre? Una de las chicas dijo '¡Qué embole, no vamos a conocer las Torres'. No dimensionamos lo que estaba pasando; teníamos 16 años y nadie sabía bien qué pasaba."Nos bajamos y fuimos a ver la 'tele' a una de las aulas, pero la señal estaba muy distorsionada y no se veía bien. Después supimos que arriba de las torres estaban las antenas de comunicación. El colegio era enorme, con cientos de alumnos, y nadie entendía nada. El desconcierto era generalizado. Vimos en directo el choque del segundo avión y ahora mismo me conmuevo al acordarme de ese momento. Todo el mundo entendió entonces que era terrorismo y fue una conmoción tremenda. Parecía ciencia ficción."El colegio era un caos porque todos tenían algún familiar, amigo, vecino o conocido en las torres. No se podía hablar por teléfono, las líneas colapsaron, el subte también; era un caos. El padre de una de las chicas se salvó porque había bajado a fumar y todos sus compañeros de trabajo murieron. Fue muy shockean­te, demasiado fuerte. La gente tenía rabia, quería venganza. Eso era lo que más miedo me daba."Pensar que por media hora de diferencia nos podríamos haber muerto. Si hubieran atacado media hora después, no nos salvábamos".