Nada es lo que parece
La campaña o precampaña electoral cordobesa empezó como un duelo de magos, en el que el título “Nada es lo que parece” es como un traje a medida para describir la realidad.
E l cine de Hollywood produjo hace un par de años una comedia de aventuras que protagonizan cuatro magos, con actuaciones de Mark Ruffalo, Michael Caine y Morgan Freeman, entre otros. En uno de los tramos del filme, el personaje que interpreta Freeman dice que cuando un mago hace un truco no hay que mirarle la mano sino el entorno, la geografía próxima. Esa es la manera de descubrirlo. Así avanza esta peli con los carismáticos personajes ("los cuatro jinetes", se hacen llamar), y, luego de un vertiginoso relato, todo termina como terminan las comedias de Hollywood: con final feliz.La campaña o precampaña electoral cordobesa empezó como un duelo de magos, en el que el título "Nada es lo que parece" es como un traje a medida para describir la realidad.Lo que no está claro es el final de esta historia: nadie sabe, ni siquiera los candidatos, si el final será feliz. Se sospecha, como en las novelas de intriga, que algo saldrá mal.Es factible que no haya grandes cambios en el país, la provincia y los municipios. De todas maneras, en la campaña habrá grandes trucos, aunque en algunos casos esos se transformen en contradicciones.Por ejemplo, el gobernador José Manuel de la Sota y el diputado nacional y candidato oficialista Juan Schiaretti sonreirán para la foto, cortarán cintas y dirán que son un equipo, mientras que en el peronismo tiemblan por una mala relación personal y política entre ambos que se profundiza en el tiempo.En el otro rincón del ring imaginario pasa más o menos lo mismo: por ejemplo, Luis Juez dice ser ahora "soldado" del candidato de la triple alianza, Oscar Aguad. Antes, el radical lo trataba de "canalla", en el marco de durísimos cruces mediáticos.Aguad y el intendente de Córdoba, Ramón Mestre, son las dos caras de la moneda del radicalismo. Conforman una sociedad forzada, impregnada de celos, desconfianzas y viejos resquemores. Pero sonreirán para la cámara.El más novel de los integrantes del conglomerado opositor es Ercole Felippa, quien hace poco intentó lanzarse a la política de la mano de Eduardo Angeloz, pero sus correligionarios de otras corrientes internas de la UCR le tiraron tal artillería pesada que lo hicieron desertar a las dos semanas. Finalmente pasó Mauricio Macri, quien viene a ser una especie de Harry Potter –el más famoso de los magos de hoy– y lo subió de nuevo al trencito. En otro banco está Eduardo Accastello, alguna vez ministro de De la Sota, luego enemigo de De la Sota, kirchnerista, exkirchnerista y ahora "allegado" a De la Sota otra vez. A las cartas de esta baraja les aparecen figuras cada vez más enigmáticas y sorpresivas. El capítulo de la intendencia es también singular. Por ejemplo, la exesposa del gobernador, Olga Riutort, recibió el aval de Juez, con quien posiblemente haga una alianza local. Hace poco, dirimieron sus cuitas en Tribunales. Menos bonito/a, se dijeron de todo. Y cuando se dice "de todo", debe entenderse eso.Bueno, es lo que hay. Abracadabra.

