Temas del día:

La venganza de los bufones

Junco hace de Capitanich en el programa Periodismo Para Todos de Canal 13 y los diputados se ofuscaron. 

20 de abril de 2014 a las 05:41 p. m.
La venganza de los bufones

Un grupo de diputados nacionales del Chaco mostró consternación y dolor, indignación y desconsuelo. Se quedó sin palabras y lanzó una crítica fulminante. No se quejaban de la pobreza y de la marginación que padece esa provincia, ni de la situación de discriminación insoportable a la que están sometidos los ahora llamados pueblos originarios, es decir los descendientes de nuestros indígenas.Los diputados nacionales chaqueños adscriptos al oficialismo nacional le rendían pleitesía a su cacique provincial, el jefe de Gabinete de la Nación, Jorge Milton Capitanich. El enojo era la imitación que el desopilante y casi siempre insoportable "Oggi" Junco hacía del funcionario cristinista, que semanalmente afronta operaciones en su contra desde la propia Casa Rosada.Junco hace de Capitanich en el programa Periodismo Para Todos de Canal 13 y los diputados se ofuscaron. Tal vez, hubieran aspirado a una imitación de Fátima Florez, Martín Bossi o de algún otro "top" en el arte de ponerse en la piel de otro y actuar.La cosa no termina allí. El lunes pasado, en el programa Intratables, de América, otro desopilante, aunque en este caso sospechado y acusado de alquilar su poderío territorial a políticos de turno, también hizo un show berreta y poco creíble. Hizo de bufón de la corte Luis D'Elía en un desesperado intento por vincular a los opositores al kirchnerismo con el narcotráfico.D'Elía se reveló en el programa como un pésimo actor, lo cual se potenció porque el libreto que interpretó fue de igual mala calidad. En el medio de una espantosa sobreactuación, lloriqueando, puso en el banquillo de los acusados a todos los enemigos políticos del kirchnerismo, de quienes dijo que tienen severos problemas con el narcotráfico, lo cual es una verdad a medias.Nombró a Córdoba, Rosario y Tigre, bastiones de José Manuel de la Sota, Antonio Bonfatti y Sergio Massa. La extraña coincidencia se dio mientras gritaba, balbuceaba y hablaba de amor y del Papa.Sonó realmente extraño escuchar el stand up del piquetero que fogonea actos oficiales. Se insiste, aunque parezca extraño: él habló de "amor". Se trata de la misma persona que a menudo provoca a la sociedad con el eslogan: "Los odio, odio a los blancos".Cuesta creer que el Gobierno haya enviado a este hombre a hacer ese papel a la televisión. Sería como subestimar la inteligencia del cuerpo social, como ofender al propio electorado.El tono de stand up se ajustó a lo que se vio y alentó la Presidenta hace pocos días durante una insólita cadena nacional de la cual ya habló todo el mundo.Esa cadena se realizó durante la presentación en Tecnópolis del Encuentro Federal de la Palabra, una suerte de Feria del Libro paralela ideada por el Gobierno quién sabe con qué fines. Lo cierto es que, hoy por hoy, en el prime time de la tele, los bufones amenazan con convertirse en legión.