Temas del día:

La fiebre del dólar

La renovada fiebre del dólar permitió comprobar una vez más lo que los especialistas nucleados en el Foro de Economistas Muy Serios de la Argentina vienen sosteniendo desde hace años.

02 de febrero de 2014 a las 07:28 p. m.
La fiebre del dólar

La renovada fiebre del dólar permitió comprobar una vez más lo que los especialistas nucleados en el Foro de Economistas Muy Serios de la Argentina (el Femsa), vienen sosteniendo desde hace años: los pesos no seducen a los argentinos, principalmente por diseños y colores poco atractivos y por la mala elección de algunos de los próceres que aparecen en los billetes. Un audaz estudio de campo encargado por este prestigioso centro de estudios permitió comprobar que entre un billete de 100 dólares y uno de 100 pesos de la antigua emisión con la imagen Julio A. Roca, la gente eligió siempre el papel norteamericano."Golpeamos las puertas en 200 casas elegidas de forma aleatoria y a los que atendieron les hicimos la 'prueba del billete', consistente en exponer ambas monedas y dejar que escogieran. Todos los consultados nos manotearon el billete de 100 dólares con los ojos desorbitados. No hubo forma de recuperarlos", señaló uno de los voluntarios que participó de la experiencia.Si bien por este comportamiento no se pudo lograr que los entrevistados respondieran las razones por las que eligieron los 100 dólares, para Carlos Clearing, coordinador del trabajo, no quedan dudas de que se trata del prócer que aparece en su anverso: Benjamín Franklin."Se trata nada más ni nada menos que del inventor del barrilete, a pesar de que se lo bajó un rayo, es decir una figura mundial. En cambio en nuestro billete de 100 pesos aparece Roca, a quien muchos consideran un genocida por la campaña del desierto. A nadie le gusta andar con una figura polémica en la billetera", afirma Clearing.El especialista reconoció también que los nuevos 100 dólares vienen con imágenes en 3D, y que muchos de los pesos en cambio, llegan a manos de los usuarios despintados, ajados, sucios, rotos, con manchas de tinta o emanando olores indescriptibles.Pero los peores son los que tienen cadenas de oración del tipo: "Quien reciba este billete debe reproducir esto 1.700 veces sino quiere que la mala suerte lo persiga toda su vida: Gracias por tu inmenso poder para destruir el mal San Terminator"."Nadie quiere tener mala suerte y menos en un país como la Argentina, y en consecuencia debe ponerse en la engorrosa tarea de reproducir este leyenda u otras similares en centenares de billetes", explica el experto en diseño José Filigrana.A partir de estos datos de la realidad, desde el Ministerio de Economía se están planteando algunas medidas revolucionarias en cuanto al rediseño del peso, en todas sus denominaciones, con un solo objetivo: ganarle la pulseada al dólar.Algunas que trascendieron desde el entorno de Axel Kicillof son las siguientes: Empleo de tecnología de punta. En los laboratorios secretos de Tecnópolis, se está trabajando en billetes que se comporten como los cuadros de las películas de Harry Potter, es decir que los próceres y/o figuras impresas se muevan y saluden a sus poseedores ocasionales como si tuvieran vida propia. Cambio de próceres. La idea es buscar figuras más actuales que generen desde el papel moneda, una corriente de simpatía con los argentinos, que actualmente no se logra con Roca, Rosas, Sarmiento, etc. Se estaría pensando en Messi, el papa Francisco, el chaqueño Palavecino y también en Piñón Fijo para generar una relación temprana con el peso desde la niñez. Maradona habría sido desechado porque seguramente pediría quedarse con un porcentaje muy alto de la emisión por uso de imagen. Incentivos económicos . También se está considerando aprovechar la pasión nacional por la timba para atraer a los argentinos al peso. Concretamente, billetes con raspadita, que permitan ganar a los más afortunados hasta mil dólares en premios. Puede parecer una contradicción pero en Economía dicen que saben lo que hacen. Estas y otras medidas de seducción, entrarían en vigencia en las próximas semanas para convertir el peso argentino en moneda para atesorar. Claro que acompañadas de campañas que ayuden a la reflexión, como recordar a los argentinos que el billete de 100 dólares es el más falsificado del mundo, algo que ocurre cada vez menos con su homónimo de 100 pesos. Sucede que los falsificadores nacionales se quejan de que su trabajo está cada vez más devaluado.