Gabriela De Dominici
Es directora del primario y del secundario, maestra de grado y de jardín de infantes de los 26 alumnos que asisten a la escuela albergue rural Nuestra Señora del Valle, en Los Gigantes.
Gabriela De Dominici cubre todas las funciones: es directora del primario y del secundario, maestra de grado y también del jardín de infantes en la escuela albergue rural Nuestra Señora del Valle. Esta escuela se ubica solitaria y como pintada en el paisaje, a los pies del macizo de Los Gigantes, una mole de piedra de unos dos mil metros de altura, al oeste de la provincia de Córdoba, y a 90 kilómetros de la Capital.
La escuelita de Los Gigantes fue fundada hace 46 años por los sacerdotes franciscanos, quienes la sostuvieron hasta 2009, cuando retiraron la asistencia espiritual y educativa por falta de curas y, ante la negativa del Estado de hacerse cargo de la institución, la transfirieron a la Fundación Manos Abiertas.
La escuela cubre un vacío en la zona, ya que desde Tanti hasta La Candelaria no hay escuelas de nivel medio. De esta manera, la institución que desde agosto del año pasado dirige Gabriela no sólo se salvó del cierre sino que abrió el secundario en 2010. Hoy ya tiene 16 alumnos y el año que viene celebrará el egreso de su primera promoción, especializada en Agroambiente.
En los hechos, el colegio es privado pero no cobra cuota y se sostiene con el subsidio estatal para el pago de los salarios, con la colaboración de voluntarios de Manos Abiertas y la generosidad de ciudadanos anónimos que donan dinero y tiempo. Allí estudian y conviven 26 niños y adolescentes.
Los alumnos, que estudian y viven allí de lunes a viernes, son hijos de puesteros, de peones rurales o trabajadores de las canteras. La mayoría de los padres de estos chicos no está escolarizada.
“La enseñanza es tan personalizada, que los contenidos que en la ciudad se ven en un mes, en la cima se absorben en una semana”, asegura De Dominici. Para ella, “la escuela es un espacio de patria”.

