¿El niño necesita al padre?
“Somos los adultos quienes tenemos la obligación de revisar nuestros escenarios infantiles (que usualmente han sido mucho más violentos, atroces, desorganizados o abusivos de lo que tenemos registro) para comprender en qué tipo de adultos nos hemos convertido”.
–En una de las primeras páginas de "La biografía humana" explica que para el buen desarrollo de un niño solo hace falta una madre, ¿en qué papel en la crianza le parece que se inserta el padre? –Me da gracia... ¡porque esta pregunta no falta nunca! El padre puede ocupar el rol que quiera, siempre y cuando esté en condiciones de amar. El verdadero problema es que no hay adultos maduros, es decir, con capacidad para satisfacer al niño prioritariamente. ¿Por qué? Porque nosotros mismos no hemos sido satisfechos cuando fuimos niños y aún estamos hambrientos de amor materno. ¿Entonces qué hacemos? Queremos resarcirnos. Queremos que alguien nos cuide, nos compense, nos mime, nos ayude, nos entienda, nos nutra, nos proteja. Muy bien, incluso si logramos encontrar a alguien tan fenomenal que logre satisfacernos en la vida adulta... sucede que cuando aparece el niño –es decir, un ser humano absolutamente dependiente de los cuidados maternos y con necesidades urgentes– ¡queremos que alguien lo resuelva! Estamos de acuerdo, entre adultos, que el niño necesita límites, que tiene que esperar, que una también tiene una vida, etcétera. ¿Es verdad? Para nuestra necesidad infantil, sí. En este punto, como todas las mujeres llegamos a la maternidad increíblemente inmaduras e incapaces, ante la adversidad, preguntamos ¿y cuál es el rol del padre? Quisiéramos que se ocupe, que tampoco duerma a la noche, que resuelva, que se haga cargo. ¿Sirve? Depende de los acuerdos de cada pareja. Lamentablemente, en la mayoría de los casos, estamos todos agotados y frustrados, porque la demanda real del niño supera nuestra capacidad altruista. ¿El niño necesita al padre? El niño sólo necesita amor. Si hay un padre amoroso, genial. Y si no hay ni madre amorosa ni otras personas capaces de satisfacer al niño, entonces es un desastre.

