El derecho a no ser molestado
Dejar de ser blanco de la intrusión de telemarketers en nuestros teléfonos ahora es posible con el Registro Nacional No Llame. Pero el sistema recién empieza y todavía le falta efectividad.
–Buenas tardes, señor Ricardo. Lo llamamos de XXXX para ofrecerle...–una voz de mujer joven con acento colombiano lo asaltó desde el auricular del celular. El destinatario tardó en reaccionar; recién logró meter un bocadillo después de le que nombrara unos cuántos "beneficios": –Pero... yo estoy en el Registro No Llame; no me tendrían que estar llamando.–Eso no nos figura en el sistema, señor Ricardo, pero voy a tomar nota.El 7 de enero pasado, a muchos titulares de líneas telefónicas les nacía una esperanza. Comenzaba a regir en todo el país el Registro Nacional No Llame, en el que pueden anotarse quienes no desean recibir llamadas telefónicas promocionales. Creado en 2014, el Registro está pensado para que cualquiera pueda librarse de las llamadas de "contacto, publicidad, oferta, venta y regalo de bienes o servicios no solicitados", como las describe el artículo 3 de la ley nacional 26.951. Con esa posibilidad en mente, igual que otros 100.308 usuarios, este periodista se inscribió ese mismo día. Pero tres semanas después le volvieron a hacer ofertas telefónicas –un plan de ahorro para un auto, una tarjeta de crédito–, y consideró que debía presentar una queja al teléfono gratuito del Registro, el 146. Lo atendieron enseguida, y el operador le explicó con amabilidad que la ley le otorga a las empresas de telemarketing un plazo de 30 días para sacar de sus listados a las líneas que ingresan al Registro. Por eso, su teléfono recién pasaría a ser intocable el 7 de febrero a las 20. "Como ya está por entrar en vigencia –le confió el hombre–, estos últimos días están tratando sí o sí de vender algo: tenemos quejas de mucha gente". La fecha llegó rápido; se cumplió el mes. Y ahí fue cuando la desilusión le llegó, inevitable. A su teléfono más privado (los celulares no están en una guía telefónica pública y es dudoso el método por el que las empresas que llaman consiguen los números y nombres), la voz colombiana intentaba venderle algo que no quería o podía comprar. Lo siguiente fue hacer un nuevo reclamo. Los 249.020 inscriptos confirmados hasta el cierre de esta nota en el Registro Nacional No Llame (que depende de la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación) pueden denunciar que los siguen llamando cuando no deberían. Se puede hacer por teléfono o por Internet, ingresando a www.nollame.gob.ar (ver recuadro). Eligió la vía online, escribió los datos (fecha y hora, empresa que lo llamó) y enseguida recibió un número de denuncia: el 0082. Al cierre de esta nota, seguía esperando saber si el reclamo tendrá un efecto positivo y cuándo.
Teléfonos no deseados
“Llamados fuera de horario. Ventas compulsivas sin expreso consentimiento. Re-llamadas continuas a los mismos teléfonos”. Estas tres situaciones molestas para los usuarios las reconoce la misma Asociación de Marketing Directo e Interactivo de la Argentina (Amdia), la cámara que reúne a grandes anunciantes y a proveedores de servicios de llamadas masivas. Por eso, para la Amdia –según se lee en su sitio web oficial–, es importante la capacitación que brindan a los responsables de
call centers
y de departamentos de publicidad para instalar buenas prácticas. Es decir, para no perder el tiempo con llamados a quienes no tienen ningún interés en convertirse en sus clientes.
“A decir verdad, el Registro Nacional No Llame se debería haber hecho a la inversa: tendría que estar anotado solamente quien quiera que lo sigan llamando. Porque la gente está cansada con las llamadas promocionales”, opina Sandra González, de la asociación de consumidores Adecua, con base en Buenos Aires. Reconoce que, como su implementación es muy reciente, todavía falta ver cómo se desarrolla. Y agrega: “Pero lo vamos a estar vigilando”.
El Registro abarca a todo el territorio argentino e incluye líneas fijas, tanto las tradicionales como a través de IP; las llamadas o SMS a teléfonos celulares y la mensajería instantánea a través de una plataforma móvil, tal como WhatsApp. Se creó en línea con el concepto de la protección de datos personales que desde 2000 consagra otra ley nacional, la número 25.326, que ordena “garantizar el derecho al honor y a la intimidad de las personas, así como también el acceso a la información que sobre las mismas se registre”.
Desde el área del Ministerio de Justicia de la Nación, una vocera explicó por correo electrónico que “por cada queja procedente se iniciará una actuación administrativa y, en caso de corresponder, se aplicará la sanción pertinente”. “Y si comete nuevamente el mismo tipo de infracción, la sanción será mayor”. Para eso, prevé multas de 1.000 a 100.000 pesos, suspensión o “clausura de la base de datos destinada a publicidad”. También aseguraron que al cierre de esta edición 72 empresas “iniciaron el trámite descargar la lista del No Llame”.
Consumidores más activos
La protección legal para quienes prefieren evitar las llamadas promocionales es bastante nueva en la Argentina. Al Registro Nacional lo antecedió en 2009 el Registro No Llame de la Ciudad de Buenos Aires (http://nollame.buenosaires.gob.ar), y otros similares en San Juan (2009), Santa Fe (2010) y la provincia de Buenos Aires (2014). Todos están vigentes y de alguna manera se solapan. En teoría, si un usuario está inscripto en el Registro nacional, no necesitaría inscribirse en otro que cubra exclusivamente su jurisdicción. Pero sí al revés: si sólo está inscripto en un registro local, eso no lo protege de llamadas que vengan de otras provincias.
En el Registro de la Capital Federal, por caso, ya se han inscripto 99.871 particulares y 394 empresas. Su reglamentación implica que cuando se acumula una cantidad de quejas hacia una determinada empresa, el Gobierno de la Ciudad la apercibe. Pero no hay previstas sanciones económicas si lo siguen haciendo.
Como todo, el Registro Nacional No Llame tiene sus excepciones: la ley no prohíbe las llamadas de campañas de bien público, por emergencias de salud y seguridad, y campañas electorales.
Además, si una persona tiene cuenta en un banco o utiliza el celular de una determinada operadora, ya estableció “una relación contractual con la empresa proveedora”, explica el sitio web www.nollame.gob.ar, por lo que “esa empresa puede contactarla siempre y cuando la llamada se refiera al producto o servicio que haya adquirido y dentro de horarios razonables”. De todos modos, agrega el sitio, incluso “teniendo una relación contractual vigente” con una empresa, el usuario puede solicitar que dejen de llamarlo.
Cómo anotarse
Un titular o usuario autorizado de una línea telefónica, fija, celular o tipo IP, puede inscribirse en el Registro Nacional No Llame por dos vías: por teléfono (llamada sin cargo): 146 o 0800-444-3360, o por Internet: ingrese a www.nollame.gob.ar y agregue su número de teléfono.
Para denunciar llamadas promocionales no solicitadas, hay que ingresar a https://www2.jus.gov.ar/NOLLAME/Denuncia y agregar los siguientes datos: número de teléfono propio, fecha y hora del llamado, datos personales, correo electrónico, teléfono de la empresa que se denuncia, descripción sintética del llamado no solicitado.
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