Don Julio alquiló la camiseta de todos
Lo que iba a ser un anuncio escueto y formal se convirtió en un mitin al que sólo le faltó el bombo del Tula.
Se sabe que Julio Grondona es un viejo zorro de la política y que desde su estratégica jefatura de AFA e influyente cargo en la Fifa, suele atar acuerdos con el poder. Maneja a voluntad la AFA desde 1979, cuando fue designado allí por la dictadura. Ahora, el irónicamente llamado Don Julio, decidió volver a alquilar el fútbol. Esta vez lo hizo en grande y dio un paso novedoso: cedió la conducción de la selección nacional de fútbol –todo un ícono para el país– al partido en el poder, el kirchnerismo.El Gobierno nacional hizo gala de extrema torpeza la semana pasada cuando convirtió el hecho formal de distribuir la lista de 30 jugadores preseleccionados para jugar la Copa del Mundo de Brasil en un mitin político, en el que el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, fue la figura central.Bueno es preguntarse qué harán los K en los primeros días de junio, cuando el entrenador Alejandro Sabella deba dar la lista definitiva de jugadores que se pondrán la celeste y blanca en el Mundial.Lo que iba a ser un anuncio escueto y formal se convirtió en un mitin al que sólo le faltó el bombo del Tula.Dicen en los pasillos de la AFA que hasta el propio Sabella se molestó cuando advirtió que el anuncio de los preseleccionados se haría en un acto político conducido por Capitanich.La letra fina de la extraña ceremonia se terminó de atar, en medio de improvisaciones, en el bar Rond Point, en pleno Palermo Chico, cerca de Canal 7, donde se armó una escenografía que pareció desopilante.El director de actores fue el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, quien finalmente no se aguantó y también se sentó en primera fila junto a Capitanich, Grondona y Sabella. Menos mal que se apiadaron y pusieron al entrenador al medio de la fila, como figura descollante.Sabella ya había hecho buena letra con el Gobierno, porque justo en esos días se incluyó en una revista K una entrevista con el DT, en la cual se reveló como fervoroso adherente al Gobierno nacional. La nota dejó algunas perlas interesantes, como el palito que le tiró a José Manuel de la Sota, cuando armó el seleccionado de los desaparecidos de la democracia, entre los que citó a Facundo Rivera Alegre (el chico del cual no se tienen noticias desde febrero de 2012).El Gobierno dejó claro que se apoderó de la selección argentina de fútbol. Puso en su puño a uno de los emblemas de los argentinos. Si todo marcha bien en el campeonato brasileño, habrá hecho un negocio político estupendo, más allá de los dineros que cueste la aventura. Si las cosas van mal, pronto "Coqui" Capitanich y sus escuderos pondrán los pies en polvorosa y tratarán de despegarse. Así son las cosas.En tanto, Don Julio volvió a darle un toque comercial al fútbol. César Luis Menotti fue muy claro al comentar la situación: "se trata de un avasallamiento del poder político".

