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Boudou es lo que hay

Los problemas de salud de la Presidenta hicieron que deje el poder “aunque sea por un mes” en Amado Boudou. 

13 de octubre de 2013 a las 12:01 a. m.
Boudou es lo que hay

Los problemas de salud de la Presidenta, con operación e internación incluidas, generaron un estado deliberativo en el antikirchnerismo más recalcitrante entre quienes consideran saludable para el país que Cristina deje el poder "aunque sea por un mes" y los que promueven iniciar cadenas de oración "urgentes" para que vuelva a la Rosada antes de que Amado Boudou, a cargo del Ejecutivo, decida grabar una versión del Himno Nacional (solista y con arreglos propios) o se compre una flota de autos presidenciales de alta gama sin avisarle a nadie. "Hoy los antikirchneristas estamos divididos en los anticristinistas intransigentes y una suerte de neocristinistas a la fuerza por culpa de Boudou", explica, bastante confundido, el militante anti-K José Cacerolazzo, desde su puesto de vigilancia del monumento a Colón (está convencido de que hay una orden secreta de tirarlo al Riachuelo en la próxima sudestada).Según este vocero, el entredicho amaga con convertirse en fractura porque los primeros acusan duramente a los segundos de traidores y de estar más cerca del pensamiento del "Gordo" D'Elía que de las teorías del síndrome de Hubris de Nelson Castro. "Si la Presidenta no se recupera rápido, estos dos sectores se van a agarrar a sartenazos y ollazos en la próxima protesta, y si alguno llega a estar munido de una plancha bifera, la cosa puede terminar en tragedia", agregó Cacerolazzo, con gestos de preocupación.Mientras tanto, en el boudouismo se celebró con champán, sorteos de viajes al exterior y una caravana de motos Harley Davidson por las calles de Puerto Madero esta fragmentación del antikirchnerismo duro."No sé cómo lo hicimos, pero lo logramos. No hay dudas de que es una victoria más de nuestro líder y conductor estratégico", vociferó con entusiasmo Carlos Sidecar, integrante del entorno del vicepresidente, responsable del mantenimiento de sus motos.Pero esta llegada al poder de Boudou fue impensada para todos, al punto de que, al ser requerido para cumplir con la función de reemplazo, se encontraba en una misión en el extranjero de altísima importancia para el proyecto nacional y popular: mantenerse lo más lejos posible de la Argentina hasta las elecciones del 27.Aparentemente, algunas mediciones de imagen lo daban por debajo de Leonardo Fariña, el árbitro Saúl Esteban Laverni, el cantante Alcides, el virus Junín y otros personajes de escasa consideración en la opinión pública del país, por lo que en la Casa Rosada se consideró una buena medida un discreto y transitorio exilio dorado en Cannes, con amigos.De todos modos, desde su entorno no sólo no se entiende por qué esta caída de imagen, sino también la reticencia de sectores del Gobierno a que se haga cargo de los asuntos de Estado, en lo que se considera la única coincidencia política entre oficialismo y oposición registrada en los últimos tiempos. A tal punto llega la negativa de sectores de la Rosada para que asuma la presidencia que ni siquiera aparece el acta notarial en la que consta que está a cargo del Ejecutivo, lo que lo convierte en un Presidente flojo de papeles."No entendemos qué pasa. Tiene experiencia en el tema, ya que se puso el país al hombro cuando operaron a la Presidenta de tiroides y no lo hizo tan mal. Sus 20 días de mandato fueron de prosperidad para la Argentina. Disminuyó la inseguridad, se contuvo la inflación, se desarrolló la siderurgia, resurgió la industria naval, subieron las producciones de petróleo y manganeso, y si nos hubiesen dado dos semanas más en la Rosada, hubiéramos construido una central nuclear para terminar con los problemas energéticos del país", describió otro hombre del riñón del boudouismo. El operador recordó también que en ese momento nadie se escandalizó por su asunción como presidente y hasta hubo una caravana de motos de alta cilindrada de apoyo para que siguiera. "Pero como este país tiene mala memoria, ahora hasta había gente que convocaba a una huelga de hambre nacional para impedir que asumiera", se quejó.De todos modos, y en medio de tanta polémica, el principal interesado en reasumir sus funciones de vice es precisamente Boudou, que ya se encontraría estresado por la intensa actividad presidencial. En pocos días tuvo que presidir una entrega de móviles para Gendarmería e inaugurar un puente en Villa María, actividades que lo dejaron extenuado a tal punto que debieron suspender un acto en el Museo del Bicentenario y un viaje a Tandil, por temor a que sufriera una lipotimia. "La tarea de presidente es agotadora, esperemos que lo del viaje a Cannes siga en pie cuando vuelva Cristina, porque necesitamos recuperarnos física y mentalmente", se esperanzó un miembro del entorno del vice también agobiado por el trajín.