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Alacrán al ataque

El nutrido menú de problemas y peligros que quitan el sueño a los cordobeses ha atrapado a tal punto la atención de la población que la ha desviado de un temible enemigo íntimo. 

16 de febrero de 2014 a las 06:16 p. m.
Alacrán al ataque

El nutrido menú de problemas y peligros que quitan el sueño a los cordobeses (saqueos, narcotráfico, secuestros virtuales, delincuencia en general, turbiedad del agua, inflación, miedo a la oscuridad, etcétera), ha atrapado a tal punto la atención de la población que la ha desviado de un temible enemigo íntimo: el alacrán doméstico, con el riesgo que eso implica. "Incluso es considerado una frivolidad hablar de alacranes en reuniones sociales cuando hay cuestiones tan graves como la devaluación afectando a la economía. Quien trae el tema es directamente ignorado, mirado con desprecio o catalogado de fóbico", señalan los impulsores de la campaña de concientización Platiquemos sobre alacranes. Famoso, respetado y ancestralmente temido por su aguijón con veneno, este arácnido dejó hace tiempo su hábitat serrano e invadió la Capital, seguramente en busca de un futuro mejor, aunque también atraído por su vida nocturna, ya que es un noctámbulo empedernido."En el monte, la única diversión que tenían los alacranes eran las reuniones en las salamancas los sábados a la noche, mientras que en Córdoba, el circuito de entretenimiento es mucho mayor: comienza los martes y termina los lunes", señalan los conocedores de la psicología del arácnido. Si bien las medidas de prevención son ampliamente difundidas, los más asustados las consideran insuficientes y reclaman un mayor compromiso del Estado proveyendo botones antipánico o suricatas domesticados para que los detecten y se los coman en el acto. Lejos de considerar estos reclamos, los especialistas afirman que la peor forma de reaccionar frente a un escorpión es con miedo, por el contrario, se recomienda actuar con naturalidad evitando demostrar pánico, porque eso envalentona al espécimen. "En general, la gente reacciona gritando y trepándose a sillas, mesas de luz o colgándose de lámparas de techo, lo que le permite al ejemplar saber que está en dominio de la situación", afirma el especialista en situaciones límite, Juan Carlos Trance. El experto recomienda mantener la cabeza fría y tratar de desplazarse hacia algún elemento que permita neutralizar al invasor, por ejemplo una pantufla, un palo de amasar (para usarlo como rodillo) o algún precinto que permita inmovilizarlo en caso de que se decida capturarlo con vida y entregarlo a las autoridades sanitarias para que le extraigan veneno y se produzcan antídotos (para este caso se recomienda previamente rociarlo con gas pimienta directamente a los ojos para colocarlo en situación de indefensión).Un dato clave para poder actuar en el caso de un encuentro con un alacrán es saber que les encantan las cucarachas como fuente de alimento. Esta sería otra de las razones que lo habrían atraído a la Capital, cuyo sistema cloacal y cámaras sépticas están poblados por millones de estos insectos repugnantes."Las cucarachas son su debilidad, por lo que una forma de atraparlos es colocar varias de ellas debajo de una caja de zapatos sostenida por un palito y cuando el alacrán ingresa, se lo atrapa. Luego se llama al CAP para que se lo lleven (esposado y con una remera sobre la cara)", afirma el experto en vida silvestre, José Agreste.Del mismo modo, se recomienda tener siempre a mano una cucaracha en el bolsillo (en una caja de fósforos, por ejemplo), para arrojarle al alacrán cuando se queda mano a mano con uno de ellos. De esta forma se desvía su atención y se puede escapar raudamente a pedir ayuda.Las cucarachas pueden servir también para verificar que el escorpión no se encuentra dentro de una bota: se la ata a un hilo y se la hace pendular sobre la boca del calzado para que salga.Y es precisamente el tema de los pies el que más se debe cuidar, en especial durante el verano, cuando estos arácnidos están más activos: no se debe andar descalzo aun en plena ola de calor. Lo más recomendable para protegerse de la acción de los escorpiones es el uso de borceguíes (caña alta), a pesar de que la térmica indique 57 grados. "Debe ser el calzado de uso obligatorio en los barrios con mayor presencia de estos invasores. Se deben usar sobre todo cuando se está tomando sol al lado de la pileta o al levantarse por la noche a buscar comida a la heladera, ya que son dos momentos críticos", señala el especialista en picaduras, Carlos Aguijón.Además de su carácter preventivo-protector, los borceguíes (sobre todo lo de punta de metal) ofrecen también la posibilidad de pasar al ataque, ya que los más audaces pueden aprovechar para patear al escorpión intruso hasta desmayarlo. En este caso, se puede recoger al escorpión inerte con una pinza larga (para brasas), colocarlo en un frasco de mermelada vacío y llamar al periodismo.Sin dudas que la presencia de escorpiones en los barrios conforma un escenario preocupante, pero con determinadas técnicas de prevención y acertadas tácticas ofensivas pueden ser neutralizados y así evitar que contribuyan a incrementar la sensación de inseguridad que padece la población.