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Al maestro con cariño

La frustrada ley inclusiva surgida de la Legislatura bonaerense que permitía elevar a la categoría de maestros de escuela a militantes sociales sin título, vetada por ciertas dudas surgidas en la opinión pública en torno al bagaje académico de los involucrados, constituyó un duro revés para algunos punteros oficialistas lanzados a procurar profesiones de prestigio para su tropa.

22 de septiembre de 2014 a las 12:01 a. m.
Al maestro con cariño

La frustrada ley inclusiva surgida de la Legislatura bonaerense que permitía elevar a la categoría de maestros de escuela a militantes sociales sin título, vetada por ciertas dudas surgidas en la opinión pública en torno al bagaje académico de los involucrados, constituyó un duro revés para algunos punteros oficialistas lanzados a procurar profesiones de prestigio para su tropa. Sin embargo, y lejos de rendirse por este traspié estos dirigentes ya anticiparon que no cejarán en sus intentos por lograr que sus bases puedan desempeñarse en calificadas ocupaciones de la vida moderna sin la pesada necesidad de pasar por institutos terciarios, universidades y lugares por estilo.Luis D'Elía, uno de los defensores de la frustrada ley impulsada por su esposa (la diputada Alicia Sánchez), apeló a argumentos históricos para sostener su validez y dijo que Sarmiento no tenía título de maestro, con lo cual confirmó que el mentado "Padre del Aula" era en realidad un impostor.Miembros de su entorno (preocupados por la salud de su matrimonio), fueron incluso más allá y aseguraron que el "Maestro Amor", tampoco es maestro y pusieron en duda los pergaminos del Profesor Jirafales y de la lejana Jacinta Pichimauida y de los maestros pizzeros."La Asamblea del Año XIII suprimió los títulos de condes y marqueses y ahora resulta que los títulos de los maestros tienen más validez que los de la reina de Inglaterra", se quejó una militante social que ya se había comprado un guardapolvo blanco y se hacía llamar "seño Vero".De todos modos, los impulsores de la idea disponen de un abanico decididamente amplio en materia de salidas profesionales, y ya están prontos a lanzar nuevas iniciativas. Las más concretas son: Arquitectos e ingenieros: dirigentes villeros consideran que los intrépidos constructores vocacionales que están levantando "a ojo" los rascacielos de la porteña Villa 31, podrían ejercer como arquitectos y/o ingenieros, ya que todas sus estructuras no sólo se mantienen en pie (mal que les pese a los agoreros), sino que siguen elevándose. A criterio de estos líderes barriales, la única diferencia entre los constructores villeros y el afamado arquitecto César Pelli, es que este último diseña para Puerto Madero y le pone vidrios espejados a sus edificios, mientras que sus colegas de los asentamientos apuestan al ladrillo cerámico a la vista como revestimiento. "Se trata de diferentes paradigmas estéticos, no digo que uno sea malo y otro bueno, sólo que son diferentes", aseguró la fuente, que además lanzó un desafío: "Si no se apuran con la Torre de la Isla Demarchi que anunció la Presidenta, el edificio más alto de Latinoamérica va a surgir de la Villa 31". Según el vocero, los constructores del barrio ya lo tienen bosquejado: va a tener cinco metros de frente por cinco de fondo y 400 metros de altura, se va a subir por escaleras externas y va a tener una oscilación de 25 metros para cada lado cuando los vientos superen los 40 kilómetros por hora. Dispondrá de vista al río (a través de una ventana por piso), 200 pisos (de dos metros de altura cada uno) y se llamará "Torre Balcones de la Villa". Controladores aéreos: dirigentes sindicales de los trabajadores de parques de diversiones también pretenden que algunos de sus afiliados alcancen trabajos más calificados en base a su experiencia. Por ejemplo, los que operan los avioncitos voladores luego de 20 años en el oficio podrían ser ocupados como operadores de torres de control en aeropuertos nacionales e internacionales. "No hay mucha diferencia entre hacer girar 20 avioncitos a alta velocidad y controlar que no se estrolen los Boeing o los Airbus en Aeroparque", sentenció el secretario general del gremio, Carlos Montaña Rusa. "Motormen": el sindicalista también consideró que los maquinistas de Tren Fantasma (incluso los de los Gusanos Locos), pueden desempeñarse como motormen en las nuevas formaciones traídas al país por el ministro Florencio Randazzo, que encima frenan solas. "La experiencia ferroviaria de estos compañeros es tremenda, sobre todo por el estado del material rodante de los trenes fantasma. Hace una semana un Tren Fantasma se quedó sin frenos y solo la pericia del motorman evitó que la formación se llevara puestos a Drácula y al Hombre Lobo", explicó el gremialista. En no pocas ocasiones, los atajos permiten llegar a los más altos objetivos.