Los telepredicadores
El evangelista estadounidense Billy Graham contaba que podía predicar en una sola noche todo lo que el discípulo Pablo hizo en su vida. Alfredo Silletta.
El evangelista estadounidense Billy Graham contaba que podía predicar en una sola noche todo lo que el discípulo Pablo hizo en su vida. En realidad, mientras las estimaciones históricas ubican la cantidad de oyentes de Jesús a lo largo de toda su vida en no más de 30 mil personas, la Iglesia Electrónica, con el aporte de los satélites, permite que mil millones de personas puedan ser alcanzadas simultáneamente por el mensaje del Evangelio. En los años 70, los teólogos se preguntaban, sin esperanza, si Dios había muerto; 30 años después miles de personas afirman haber nacido nuevamente. Y los responsables directos de este cambio fueron los predicadores de radio y televisión y el movimiento evangélico. La historia comenzó en 1950 cuando el evangelista Billy Graham realizó una serie de programas radiales que produjeron gran sensación. Un año más tarde, hizo su debut en la televisión. Pero el mérito de ser el primer evangelista con un programa semanal televisado fue de Rex Humbard, quien comenzó en l953, y que en 1958 inauguró la Catedral del Mañana en Ohio, la primera iglesia utilizada como estudio de televisión. Luego siguieron otros conocidos en América latina con Jimmy Swaggart y el Club 700, con Pat Robertson.En la década del setenta se produjo una alianza en los Estados Unidos entre los tele evangélicos y la nueva derecha norteamericana, que permitió el triunfo electoral a Ronald Reagan en 1980. A partir de allí, decidieron que era el momento de "invadir" Latinoamérica para enfrentar al catolicismo –comprometido en aquellos años con la teología de la liberación– y a las llamadas iglesias evangélicas históricas, nacidas de la inmigración europea de países protestantes, pero sin predicamento en los sectores populares.Durante los años 80 y principios de los 90 arrasaron en América latina: programas televisivos, actos en grandes estadios. Su prédica de "no compromiso terrenal" y de apoyo a Estados Unidos funcionó.El triunfo estadounidense de Bill Clinton y los demócratas les quito poder. Eso, sumado a los grandes escándalos sexuales y económicos de sus líderes, llevaron a la decadencia de los telepredicadores, cortando lazos con las filiales de Latinoamérica.La crisis del 2001 en Argentina produjo un hecho inesperado: esas iglesias locales evangélicas comenzaron a "nacionalizarse" y a comprometerse con la gente de su barrio. Abrieron comedores populares, bolsa de trabajo y articularon con el Estado comprometiéndose con la realidad terrenal. Hoy, las iglesias evangélicas, en su mayoría, cumplen un rol importante en el barrio y la comunidad.A partir del año 2000, comenzó a crecer con fuerza la Iglesia Universal del Reino de Dios, nacida en Brasil. Este grupo utiliza técnicas de manipulación hacia los fieles, con ideas maniqueístas, no comprometida con la sociedad, utilizando la llamada teología de la prosperidad, que tiene como fin recaudar cada día más a costa de sus fieles.

