Temas del día:

"Salú la barra"

El reconocimiento del pueblo de Córdoba a través de sus representantes a una de las facciones en que se divide la barra brava de Talleres, alcanzó repercusiones nacionales.

03 de junio de 2013 a las 12:01 a. m.
"Salú la barra"

El reconocimiento del pueblo de Córdoba a través de sus representantes (guste o no, fue así) a una de las facciones en que se divide la barra brava de Talleres, con placa incluida y en el recinto de la Legislatura provincial, alcanzó repercusiones nacionales, al punto de que ya habría al menos media docena de estos grupos apretando a los legisladores de sus respectivos distritos para recibir distinciones similares. "Este es un reconocimiento largamente esperado por quienes tenemos toda una trayectoria en prácticas violentas, xenofóbicas, homofóbicas, etcétera, en el fútbol argentino. Desde ya que nos da fuerzas para seguir adelante y nos permite abrigar la esperanza de que a partir de ahora la sociedad argentina nos mire con otros ojos cuando nos enfrentemos a palos, pedradas o a balazos", afirma en un comunicado la ONG No Somos Vigilantes, con sede en Mataderos, que nuclea a representantes de las barras más agresivas del fútbol nacional. Por su parte, desde el área de relaciones públicas de "La 12", un vocero blanqueó que la barra brava de Boca vería con "muy buenos ojos" que la Legislatura porteña también reconociera sus más de 40 años de "violencia ininterrumpida" en las canchas (desde "Quique el Carnicero" en adelante) y los favores prestados a punteros de los partidos mayoritarios a lo largo de las últimas décadas. "Eso sí, a nosotros no nos vengan con una plaqueta porque se pudre todo. Somos históricamente los más pesados del país, por lo que el homenaje de los políticos como mínimo debe consistir en la estatua de bronce del barra xeneize que hace años venimos pidiendo", explicó el vocero, quien prefirió mantener su nombre en reserva porque "estamos rodeados de ortibas y buchones".Según esta fuente, el diseño de la escultura está en discusión: unos quieren que represente al barra en actitud de acción (con algún elemento punzo-cortante o un revólver con numeración limada en sus manos). Otros, en cambio, lo prefieren en pose reflexiva (tipo "El Pensador", de Rodin), planificando una emboscada contra un grupo enemigo. "Lo que sí acordamos es que la estatua tenga la cara tapada con una remera para evitar el reconocimiento policial, porque si no ningún pibe va a querer posar para el artista", finalizó el vocero del grupo. Para este integrante de "La 12", "ya era tiempo de que los políticos y la sociedad en su conjunto empezaran a reconocer "el inestimable aporte de las barras bravas en general al fútbol argentino, incluso de aquellas que están integradas por putos y cagones, que lo único que saben es correr (sic)". Entre estas contribuciones se destacan: Facilitar el ingreso de los hinchas a las canchas, a través de la reventa de entradas o el alquiler de carnés de socios falsificados, lo que descomprime las siempre abarrotadas boleterías, lo que deriva en comodidad para el espectador. Contribuir a que el hincha que concurre en automóvil vea el partido despreocupadamente en su platea al saber que la barra (a través de sus "trapitos") le cobró entre 500 y 600 pesos para que al vehículo no le pase nada. Garantizar la predisposición de los jugadores a salir a las canchas con actitud ganadora, especialmente en los clásicos o frente a la amenaza del descenso, a través de periódicos aprietes y amenazas a planteles completos (con exhibición de armas si es necesario), cuando sus rendimientos comienzan a declinar. Evitar las humillaciones deportivas obligando a la suspensión de los partidos (lanzando todo tipo de proyectiles, explosivos y hasta puñales a las canchas) cuando el equipo propio está siendo injustamente goleado. Fomentar la unidad latinoamericana y la integración cultural mediante la exhibición de banderas bolivianas y/o paraguayas en las tribunas para saludar a equipos contrarios. Dar ejemplos constantes en contra de la discriminación tan arraigada en nuestra sociedad, mediante consignas inclusivas como la conocida "hay balas para todos". La enumeración de los aportes de las barras bravas al fútbol argentino podría llenar páginas enteras, sobre todo las policiales, pero algunos sintieron la necesidad de reconocerlos. Como dicen en el barrio: "¡¿Con qué necesidad?!".