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Piden asilo en Alemania para museo italiano

El Contemporary Art Museum está cerca de Nápoles. Su director dice que lo acecha la mafia y por eso recurrió a Ángela Merkel.

06 de febrero de 2011 a las 12:02 a. m.
Miguel Mora (El País de Madrid)
Piden asilo en Alemania para museo italiano

"Estimada canciller Angela Merkel. Le envío una petición que es fruto de la gran dificultad que supone hacer cultura en Italia". Así comienza la carta que le envió el martes Antonio Manfredi, director del Contemporary Art Museum (CAM) de Casoria, en la periferia de Nápoles, a la funcionaria alemana. Harto de "dos años de amenazas, llamadas y actos vandálico contra la programación contra la Camorra", la mafia local, Manfredi ha tenido una idea original: pedir asilo político-artístico a Alemania y llevarse allí el museo con sus cerca de mil obras, valoradas en 10 millones de euros. La noticia podría sonar exótica si no fuese una petición desesperada de socorro. La carta explica que el museo pasa por "dificultades económicas, técnicas y sociales," y revela que las autoridades locales, regionales y nacionales, "han ignorado por completo" sus peticiones de ayuda. "Sólo el presidente de la República, Giorgio Napolitano, nos ha hecho caso. Consuela, pero no basta", apunta Manfredi. "Sé que pedir asilo para un museo es un gesto extremista", ha explicado además el artista y director, que decidió fundar el museo hace cinco años. "Algunos lo verán como una mera provocación; pero para nosotros es la única posibilidad de salvar un patrimonio de arte contemporáneo de altísima calidad, abandonado por las autoridades, sometido a continuas amenazas y que nosotros no podemos ya proteger de forma adecuada". Casoria es una ciudad pequeña, situada unos 20 kilómetros al sur de Nápoles. Muy cerca de allí está Pompeya, convertida con sus recurrentes derrumbes en el símbolo de la desidia del actual gobierno italiano hacia el patrimonio cultural. Como contaba la novela-reportaje de Roberto Saviano, Casoria es puro territorio Camorra, y forma parte del triángulo de la periferia napolitana dominada por los clanes de la Campania. "Abrimos precisamente aquí porque es tierra de Camorra, por responsabilidad moral frente a un territorio enfermo", recuerda Manfredi. El lugar gozó de cierta fama en los medios internacionales hace un par de años porque allí vivía Noemi Letizia, la joven que invitó a su cumpleaños número 18 al primer ministro Silvio Berlusconi: la asistencia de "Papi", como le llamó Letizia, provocó la inmediata ruptura de su matrimonio con Veronica Lario, y hoy se ve como el primer episodio de un escándalo sexual que ha llegado a su cénit con el caso Ruby. La misiva de Manfredi explica a Merkel que antes de escribirle ha pedido "atención y protección a todas las instituciones italianas... Pero desgraciadamente en Italia el último problema parece ser la cultura". La institución no cuenta con subvenciones públicas; sus trabajadores son voluntarios, y sigue abierta gracias a las aportaciones de "algunos iluminados patrocinadores privados". La elección precisa de Alemania se decidió, según el fundador del CAM, "porque es el único país de Europa que no ha aprobado recortes a la cultura, porque es un país sensible que busca la calidad de las iniciativas culturales, y porque sus instituciones y su sociedad mantienen una actitud de respeto al bien público". Por ahora, en un último gesto de esperanza, los trabajadores del museo han colgado una bandera de Alemania en la fachada.