Motivos de preocupación
“Existen cuencas sedimentarias que no han sido muy exploradas; ahí se supone que se podría encontrar algo más”.
En Argentina el pico se adelantó. Según la Secretaría de Energía de la Nación, en el país el pico de petróleo se registró en 1998, cuando se alcanzó el máximo de la producción con 49 millones de metros cúbicos. A partir de entonces, los volúmenes obtenidos disminuyeron, con un importante descenso en 2001, cuando cayó a 30,8 millones de metros cúbicos. Después de un repunte, la producción mantuvo una tendencia decreciente en la última década, como se evidencia en 2010 (35,3 millones de metros cúbicos).Después de una década de caída de la producción, YPF anunció hace dos semanas el hallazgo de recursos potenciales de petróleo no convencional ( shale oil , en la jerga) en Loma La Lata, Neuquén, que podrían incrementar en un 30 por ciento el stock de la empresa. "Debemos ser cautamente optimistas con este hallazgo. Remarco que no se trata –como bien lo aclara la empresa– de reservas comprobadas, sino que se trata de recursos potenciales de petróleo no convencional, que para transformarse en reservas requieren de complejos y costosos estudios técnicos, económicos y ambientales", afirma Horacio Lapeña, ex secretario de Energía y titular del Instituto de Energía General Mosconi. "Lo que sigue ahora –continúa– es hacer un estudio piloto en un área relativamente reducida de 25 kilómetros cuadrados para determinar la viabilidad. Por otra parte, debe contextualizarse este hallazgo dentro de una situación de caída en la última década de las reservas comprobadas de petróleo y gas que es alarmante, de la que no es ajena la propia YPF. (El descubrimiento) de los 150 millones de barriles de petróleo equivalente (petróleo y gas), llevados a metros cúbicos equivalen a unos 23 millones de metros cúbicos, aproximadamente un tercio del petróleo que Argentina consume en un año; de forma tal que lo mencionado no nos cambia la vida ni significa por sí solo un cambio de escala.
Argentina para dejar de caer, como lo viene haciendo en esta década, debería descubrir por año reservas por 400 millones de barriles equivalentes de petróleo". El país todavía se autoabastece de petróleo e incluso queda un remanente para exportación, cuestión criticada desde diversos sectores, al considerar que se trata de un recurso estratégico no renovable que debe estar al servicio de las necesidades energéticas nacionales. Es que con una dependencia energética de los hidrocarburos del orden del 85 por ciento, el pico de petróleo agudiza los desafíos a mediano plazo. "Existen cuencas sedimentarias que no han sido muy exploradas; ahí se supone que se podría encontrar algo más (de reservas petroleras), pero la experiencia histórica en todo el mundo es que siempre se encuentra primero los yacimientos más grandes", asegura Víctor Bronstein. Tras la privatización de YPF y la desregulación del mercado energético, llegaron inversiones que permitieron alcanzar el máximo histórico de 1998 y el autoabastecimiento. Sin embargo, el sector privado fue reticente a la hora de impulsar inversiones de riesgo para la exploración y la incorporación de nuevas reservas. De hecho, el récord de producción se dio a partir de yacimientos incorporados cuando la empresa era estatal. También escasearon los recursos destinados a la ampliación de las refinerías para procesar los derivados del crudo, carencia que se profundizó a partir de la mayor demanda de combustible promovida por la recuperación económica de los últimos años. Precisamente, las dificultades actuales para conseguir combustibles se deben, en parte, a los cuellos de botella en las plantas de destilación y elaboración de naftas, gasoil, y demás derivados, y en parte a que YPF, con el 30 por ciento de las estaciones de servicio, concentra el 60 por ciento de las ventas. Actualmente YPF está optimizando sus refinerías de Luján de Cuyo (Mendoza) y La Plata, lo que podría paliar parte del actual déficit. Pero aún si se resolviera este aspecto, la falta de hidrocarburos se podría mantener y acentuar a mediano plazo por la caída de las reservas, en un contexto de tensión mundial, ante una demanda que no podría ser satisfecha como consecuencia del pico de petróleo. Argentina tiene reservas para autoabastecerse por un lapso de siete a 10 años más. De no incorporarse más reservas, el país dejará de autoabastecerse y deberá importar petróleo. Aunque dispusiera de las divisas necesarias, no es seguro que encuentre quién le venda a un precio razonable, porque las naciones productoras estarían enfrentando la declinación de sus propias reservas.

