La lección de optimismo
La intención del intendente Giacomino de postularse a la reelección es un ejemplo de actitud positiva. Luis Heredia.
Cuando el país todavía no logra salir de la sorpresa de la convocatoria del Ariel "el Chino" Garcé al seleccionado y de observarlo entrenando en Sudáfrica (en principio, a través de filmaciones clandestinas), durante la semana los cordobeses volvieron a ingresar en el estado de asombro a partir de una noticia política inesperada: la voluntad del intendente Daniel Giacomino de postularse para un nuevo período al frente de la Municipalidad.
Más allá de cuestiones decididamente menores, como lo que establece la Carta Orgánica, algunos altibajos en las mediciones de imagen y la disconformidad de los cordobeses con ciertos aspectos de su gestión, lo que nadie niega es que la decisión del intendente es una lección de optimismo no sólo para los cordobeses sino para la Nación toda y sobre todo para generaciones futuras.
"En un país a menudo invadido por el pesimismo, el derrotismo y la desesperanza, el mensaje que el intendente cordobés quiere dejar a la sociedad es claro: el optimismo es el camino más corto hacia la felicidad", asegura José Alegre, master en pensamiento positivo, autoridad mundial en optimismo y autor del polémico libro Sea optimista y siéntese a ver pasar los cadáveres de los pesimistas (en su momento, la obra mereció el repudio de las organizaciones que nuclean a personas desmoralizadas, quienes declararon persona no grata a Alegre).
Para el especialista, la intención de Giacomino de postularse en medio de la adversidad recuerda a aquella anécdota que tuvo como protagonista al espartano Leónidas mientras enfrentaba a los persas en el desfiladero de las Termópilas. Se afirma que un soldado afligido le dijo: "No podrás combatirlos; los persas son tantos que sus flechas oscurecerán el cielo", a lo que Leónidas respondió: "Perfecto, entonces combatiremos a la sombra" (recordemos que en el 492 a.C. aún no se conocían los protectores solares). Sin embargo, el soldado pesimista no pudo escuchar la respuesta porque 37 flechas persas le habían atravesado ya la cabeza. En cambio Leónidas tuvo siete minutos más, gracias a que era un optimista incorregible. Moraleja: con optimismo se vive más y mejor.
Sin embargo, están los que sostienen que fueron otras las razones que llevaron al intendente a especular con una hipotética nueva candidatura. Las sospechas están centradas en el adivino centroamericano Delfos Espinilla, que asegura tener el don de ver resultados electorales con meses de anticipación y que habría garantizado victorias a numerosos políticos argentinos en 2011 (Menem, Reutemann, Carrió, Binner y Macri para la presidencia, Oggi Junco en la intendencia de Cañuelas y Zulma Lobato en La Matanza). "O se da un triple empate en las presidenciales, o este tipo es un chanta", aseguró un experimentado y escéptico analista político.
Sin embargo, el método de Espinilla es convincente. Su ámbito adivinatorio es un cuarto oscuro y realiza sus predicciones mirando a través de la ranura de una antigua urna de madera de origen mejicano, a la que atribuye poderes mágicos. Con esta práctica a la que denomina "predicciones a boca de urna", asegura haber acertado los ascensos al poder de Bienvenido Trujillo en República Dominicana y Policarpo Paz García en Honduras, entre otros.
Para los analistas, la aparición de estos personajes tiene que ver con la crisis global por la que están atravesando los encuestadores electorales, que tuvieron su último traspié en Colombia el domingo pasado cuando anticiparon una "elección cerrada" y un "empate técnico" entre el candidato oficialista Juan Manuel Santos y el opositor Antanas Mockus. Tras conocerse que Santos sacó más del doble de los votos que Mockus, un prestigioso encuestador colombiano declaró escuetamente: "Tenemos que reconocer que nos echamos un par de Mockus".
Frente a este cuadro de situación, si los augures efectivamente ocupan el espacio vacío que estarían dejando las encuestadoras, una ola de candidaturas inverosímiles impulsadas por los vaticinios podría arrasar el escenario político nacional.

