La argentina que el ajuste nos dejó
Una docena de investigadores, a lo largo de 700 páginas, describen la trágica transformación de la Argentina entre 1976 y 2002.
Dos palabras tristemente célebres para los argentinos – "Nunca más"– constituyen todo el epílogo que Susana Torrado escribió para El costo social del ajuste (Argentina, 1976-2002) (Edhasa, 2010). Son más de 700 páginas en las que una docena de investigadores sociales analizan los devastadores efectos que provocó el modelo de acumulación que implementó la dictadura y que de una u otra manera sobrevivió en la era democrática, al menos hasta la salida de la convertibilidad. Ya sabíamos que 1976 marcó un quiebre en nuestra historia como país en lo político, y el Estado democrático lo entendió así en múltiples sentidos. Un ejemplo de ello, pero no el único, es el feriado del 24 de marzo. Sobre lo social y lo económico había (digamos) una difusa creencia generalizada que, en los bares o en los discursos políticos, hacía centro en el plan económico dirigido por José Alfredo Martínez de Hoz y el descomunal aumento de la deuda externa.Este volumen colectivo, dirigido por Torrado, da entidad científica a esa suposición y la diversifica con minuciosidad: el mercado del trabajo, la composición de la población, las desigualdades regionales, las prácticas migratorias internas e internacionales, el índice de pobreza, las pautas alimentarias, las políticas previsional, de vivienda y de salud; la inseguridad, la organización familiar, el sistema educativo, todo cambió radicalmente. La Argentina cohesionada socialmente, aquella que nos enorgulleció durante mucho tiempo porque en ella era posible el ascenso social, y que se caracterizó por esa amplia franja a la que llamamos "clase media", no existe más. La Argentina que el ajuste nos dejó se caracteriza por la exclusión, la vulnerabilidad y la fragmentación social.Por todo ello, este artículo habla de un libro al que se debe entender (y leer desde ese epílogo tan significativo) como la lógica continuación del informe de la Conadep.La dinámica histórica. ¿Cómo surge este libro, cómo se dio la confluencia de todos estos investigadores? Según Torrado, "surge como resultado de la visualización de los primeros estudios correspondientes al modelo de ajuste. Existían numerosísimos análisis del ámbito económico y de los efectos en áreas sociales específicas –sobre todo de los mercados de trabajo–, pero no así, a mi juicio, estudios que encararan con una visión de conjunto todos los efectos sociales. Lo que permite analizar de paso cómo se influyen y potencian entre sí los efectos sobre las propias áreas sociales". En cuanto a cada investigador en particular, fueron elegidos por ella entre los mejores especialistas de cada temática. El concepto clave que articula las distintas miradas es el de régimen social o modelo de acumulación. De ambas maneras se denomina al "conjunto complejo de los factores territoriales y demográficos, de las instituciones y de las prácticas que, en un determinado momento definido por coordenadas de lugar y tiempo, inciden coherentemente en el proceso de acumulación de capital, entendiendo a este último como una actividad microeconómica de generación de ganancias y de toma de decisiones de inversión". Ese modelo de acumulación definió un "modelo de apertura a la globalización económica internacional", que se inicia en 1976 y perdura al menos hasta 2002.Para Torrado, los años que encuadran el estudio "son límites marcados claramente por la dinámica histórica. El primero inicia, junto a la dictadura militar, el comienzo de la implementación de políticas neoliberales propias del modelo que en el lenguaje popular se denominará aperturista o de ajuste . Y en 2002 se desmorona el conjunto de dichas políticas, fundamentalmente, la sobrevaloración de la moneda vía la convertibilidad. Constituye entonces una bisagra durante la que comienza a cambiar la totalidad de las políticas públicas". –La Argentina de la inclusión y el ascenso social ya no existe, producto del ajuste. ¿Fue el objetivo de los promotores del modelo o un daño colateral? –La Argentina anterior a 1976 no volverá a existir con las mismas características sociales, pero el país puede transitar modelos de acumulación que se encaminen a recuperar la permeabilidad social perdida. –El estudio señala que la dictadura no consideró a la industria como objetivo central del proceso económico. ¿Se puede diseñar una estrategia de desarrollo que no implique a la industria? –Ya no puede siquiera imaginarse una estrategia de desarrollo que no implique a la industria y al conocimiento científico.Una combinación letal. El ajuste se produjo por una combinación letal de objetivos y medidas. En el campo de los objetivos, Torrado apunta: "Vigencia de los precios de mercado como régimen básico de funcionamiento; promoción de los sectores más altamente competitivos, lo que implicaba la concentración del capital y la eliminación de empresas de menor productividad; amplia apertura de la economía a la importación; contención drástica del salario real como medio de controlar la inflación y de asegurar bajos costos de mano de obra a las empresas". En cuanto a las medidas concretas que se implementaron, el cuadro se complejiza. "En el plano económico, se destacan las siguientes: notable reducción de los aranceles de importación; subvaluación de la paridad cambiaria; reforma financiera inductora de un sustancial crecimiento en las tasas de interés real (es decir, fin del crédito subsidiado); supresión de los antiguos créditos preferenciales a la industria". "Otra dimensión central de esta estrategia buscó imponer el principio de subsidiariedad del Estado en materia económica y social, lo que suponía, por un lado, transferir parte de sus actividades (servicios públicos y empresas productivas) a la esfera privada; por otro, desmantelar al Estado de bienestar que se había organizado en nuestro país desde la década de 1940. Incluso se llegaron a trasladar los efectos del endeudamiento externo privado al Estado nacional, a través de su estatización", agrega. –¿Qué hace falta para revertir esta historia y cuánto tiempo demandaría un nuevo modelo para generar cambios positivos? –A mi juicio, es todavía imposible contestar esta pregunta sin caer en el plano especulativo.

