Justo José de Urquiza y la maldición de Pavón
Al vencedor de Caseros le tocó ejercer el primer turno presidencial, entre 1854 y 1860, en tiempos en que el país estaba partido en dos
Al vencedor de Caseros le tocó ejercer el primer turno presidencial, entre 1854 y 1860, en tiempos en que el país estaba partido en dos: por un lado la provincia de Buenos Aires, que no acató el nuevo orden y se separó del resto, y, por el otro, la Confederación Argentina con sede en Paraná. El pleito se dirimió del peor modo, mediante una guerra que ganaron los porteños merced a la defección de Urquiza en la batalla de Pavón. Después de eso, el entrerriano se recluyó en su provincia, en tanto que Bartolomé Mitre se convertía en el primer presidente de la Nación reunificada.
Pese al desaliento que cundió en el bando federal y el desprestigio que corroyó su liderazgo, Urquiza intentó volver al ruedo político en 1868, cuando lanzó su candidatura presidencial con el apoyo de referentes provinciales importantes, como Mateo Luque, de Córdoba, y Nicasio Oroño, de Santa Fe. No le fue bien, ya que quedó en un lejano segundo puesto detrás del ganador, Domingo Faustino Sarmiento.
Después, no tuvo tiempo para volver a intentarlo; fue asesinado en abril de 1870 por gente de su mismo palo.

