Ganó la dignidad del hincha
El proyecto para modificar los torneos de fútbol profesional se metió por las hendijas de los escenarios que van más allá de lo deportivo. Eduardo Bocco.
La explosión mediática que tuvo el proyecto del Gobierno nacional de modificar los torneos de fútbol profesional y crear un campeonato con 38 equipos caló hondo y se metió por las hendijas de los escenarios que van más allá de lo deportivo. La Casa Rosada tiene a Julio Grondona de rehén y lo usa a voluntad. La semana pasada hizo uso de ese atributo y mandó al veterano caudillo del fútbol a presentar un nuevo proyecto de campeonato de fútbol profesional.¿Por qué el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner actuó de esa manera y con semejante destemplanza?En la propia Casa Rosada reconocen que impera un estado de creciente nerviosismo desde hace aproximadamente un mes. Exactamente, el estado de ánimo de los habitantes de la Casa Rosada comenzó a alterarse tras la victoria en la primera vuelta de Mauricio Macri en Buenos Aires. Después se sucedieron el fracaso kirchnerista en Santa Fe, con el inédito crecimiento de Miguel del Sel, y la especulación de un contundente triunfo del PRO en el balotaje porteño que se celebra hoy. A eso hay que sumar que la oposición le enrostrará al Frente para la Victoria una nueva derrota en Córdoba el domingo próximo, ya que el oficialismo nacional ni siquiera presentó candidatos a gobernador y vice.El desconcierto y la inexperiencia de algunos operadores políticos de la presidenta Cristina Fernández llevaron a difundir de manera profusa esa iniciativa futbolera, cuyo propósito fundamental apuntaba a congraciarse con los grandes clubes como River, que hoy transitan los caminos del infierno del fútbol y descendieron.La confluencia de equipos de primera y Nacional B beneficiaría a River y al grupo de grandes acosados por el fantasma del descenso.Sin embargo, los noveles ideólogos se llevaron un fiasco. El hincha de fútbol argentino repudió el proyecto porque quiere ganar sus partidos en la cancha, más allá de lo que sostengan los dirigentes que aplauden y respaldan la medida porque saben que el pulgar en alto les dará más fondos.El mundo futbolero, el flaco que va a la cancha, el señor de la platea y el joven que sigue a su equipo por la tele vetaron este proyecto producto de una fantasía. La dignidad del hincha afloró por todos los poros y tumbó la intentona. O la demoró, según se asegura en los pasillos del poder.Recién se tratará nuevamente en noviembre, advirtió Grondona en su condición de lenguaraz.El debate de noviembre presupone un escenario diferente al de hoy, ya que por entonces estará resuelta la elección presidencial. Habrá que ver a quién le importa la faraónica y costosa iniciativa.Por el momento, el hincha de fútbol argentino desbarató la intentona. Antepuso su dignidad. Y no quiso lolas con los atractivos que le ofrecieron los suntuosos y pomposos caminos cuyas trazas se dibujan a la izquierda.

