Un fenómeno fríamente calculado
Antonio Granero y el seudónimo que me acompaña desde Hortensia es Cascote. Antonio Granero.
Antonio Granero y el seudónimo que me acompaña desde Hortensia es Cascote, nombre con el que bauticé a una peña folklórica que tuve en barrio Clínicas, sobre la avenida Colón al 1933, en la década del '70. Un día, mientras realizaba una precaria decoración con vistas a la inauguración, recibí la visita de Crist y luego de Alberto Cognigni; me contaron que estaban en un proyecto que no entendí muy bien... Una revista de humor cordobés. Hortensia sale por primera vez un martes de agosto de 1971 y yo inauguré la peña el viernes siguiente. La noche del debut recibí la visita alborotada de Crist y otros "Hortensios" que celebraban que se hubieran vendido todos los ejemplares de la tirada.Así nació esta hermosa amistad que se nutrió de innumerables anécdotas hasta el día de hoy. Me hice humorista espontáneo en la revista. Me hablaba Alberto por teléfono y me decía: "Cascote, necesito dos cuentos cortos y algunas misceláneas porque han quedado unos huecos entre dos dibujos¨. Otra vez: "Tenés que ir a visitar a unos clientes que quieren sacar publicidad", o "Vinieron unos humoristas de Buenos Aires, los llevo esta noche a tu peña.... eran Les Luthiers". Luego inventamos Hortensia oral , una embajada humorística musical con la que recorríamos el país. La integraban Chito Zeballos, el Dúo Argentino (formado por el Negro Álvarez y José Romero), el Gordo Oviedo y otros "ladrones" de esa época.¿Qué fue Hortensia para mí? Fue el inicio del humor cordobés a nivel nacional. Desplazamos el humor de distintas regiones, incluido Buenos Aires. Este fue un fenómeno fríamente calculado por Alberto Cognigni. Él se ocupó de levantar la autoestima de los humoristas cordobeses de entonces y llevarlos a los escenarios nacionales. Espero que algún día estos humoristas reconozcan que pasaron de actuar en peñas como la mía a grandes escenarios y teatros. A nivel gráfico, en la revista nacieron Fontanarrosa, Crist, Peiró, Ian, Ortiz, Cuel. A 40 años de aquel nacimiento, muchos ya no están para celebrar. Sarita, Alberto, Martino, Fontanarrosa, Ortiz, "el Pelao" Alonso, Brunito, Passera, Verita, Parrota, etcétera, como diría Negrazón.Los que quedamos, soñamos que un día nos llamen Mema o Mariano y nos digan... Pero claro, pasaron 40 años.

