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Dignidad golondrina

Las poco confortables condiciones de vida detectadas en varios campamentos de trabajadores rurales temporarios. Luis Heredia.

17 de abril de 2011 a las 12:02 a. m.
Dignidad golondrina

Las poco confortables condiciones de vida detectadas en varios campamentos de trabajadores rurales temporarios, obligados a adaptarse a un hábitat de contenedores oxidados, escasos de ventilación y sobre todo de inodoros, llevó al Ministerio de Trabajo de la Nación a fijar las condiciones mínimas de alojamiento que deberán cumplir los establecimientos agropecuarios que contraten operarios golondrina. "Quienes vimos la película El secreto de la montaña sabemos lo que pasó con dos cowboys golondrina norteamericanos por tener que convivir hacinados en una pequeña y precaria carpa, mientras cuidaban 263 mil ovejas. No queremos que sus pares argentinos pasen por lo mismo y por esa razón ideamos el Módulo de Habitabilidad Campera, que cuenta con espacio, privacidad y todas las comodidades de la vida moderna", aseguró una fuente del Ministerio.Según aseguran las autoridades nacionales, lo primero que se procuró para avanzar en esta iniciativa fue en cambiar la interpretación literal del término "trabajador golondrina", porque llevaba a muchos empleadores a tratar a sus contratados como si realmente fueran aves migratorias, con consecuencias lógicas para su alojamiento. Por ejemplo, en algunos casos se detectó que en lugar de camas los hacían dormir en nidos montados sobre ramas de añosos eucaliptus.Superado este problema cultural, ahora los trabajadores golondrina habitarán en módulos con aislantes térmicos, luz eléctrica, agua fría y caliente, baños equipados para cuatro personas, ventilación y cuchetas con cubrecamas en los que deberán estar estampados los escudos de los equipos de fútbol favoritos de cada trabajador.Los módulos deberán además estar dotados de aberturas que garanticen la ventilación y la luz natural, pero que deberán contar con cortinas para evitar que el sueño de los trabajadores sea perturbado por los "fenómenos propios del campo argentino", según consta en la resolución contenida en el Boletín Oficial . "Concretamente, la disposición se refiere en ese punto a las luces malas, muy comunes en las zonas rurales argentinas y que, además de generar nerviosismo en la gente, con su intensidad lumínica pueden perturbar el descanso nocturno de los peones", aclaró una fuente del Ministerio de Trabajo. De todos modos se procuró no abusar de los adelantos de la modernidad en las condiciones de vida de estos peones, para evitar que se pierdan ciertas costumbres que tienen que ver con el ser nacional y de las cuales los trabajadores rurales son en gran medida fieles guardianes. En este sentido, la resolución obliga a los trabajadores golondrina a celebrar fogones tradicionalistas como mínimo una vez al mes, reuniones a las que deberán concurrir luciendo indumentaria gauchesca y en las que habrán de escucharse payadas, recitados y cuentos de aparecidos. "La idea es que el hilo conductor que une Martín Fierro con el actual trabajador rural, aun el golondrina, no se corte, y de esta forma mantenga las cualidades que lo diferencian por ejemplo del operario de un call center ", aseguraron desde escritorios oficiales.Sin embargo, las disposiciones del Ministerio de Trabajo no cayeron bien entre las entidades del campo y hasta fueron calificadas de "cumplimiento imposible" por voceros de la Sociedad Rural. "Si el Gobierno insiste en que construyamos countries rurales para alojar a los trabajadores golondrina, nos vamos a ver obligados a abaratar costos capturando mano de obra en África, como en la época de la colonia, o, en su defecto, importar zombis de Haití, donde los utilizan para trabajar en plantaciones sin ningún problema legal", agregó el gerente de una exportadora multinacional de granos que tenía a sus trabajadores viviendo en una manga inflable similar a las que usan los equipos de fútbol para ingresar a la cancha. El directivo aceptó que el ventilador que infla la manga afecta el correcto peinado de los peones, pero más allá de este problema considera que es una excelente vivienda colectiva, sobre todo bien ventilada. Por otra parte se manifestó a favor de derogar la "libertad de vientres", por constituir una disposición "anacrónica".Una nueva polémica está sembrada en el campo argentino (donde todo florece): vivienda golondrina digna o dormir "al sereno", como el payador perseguido. Habrá que ver cómo termina.