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La culpa la tiene "Pino" Solanas

No se trata de caerle con todo el peso de la lógica a Luis D’Elía, el supuesto dirigente social, autotitulado piquetero, tras la barbaridad que escribió el jueves en Twitter.

16 de junio de 2013 a las 06:01 p. m.
La culpa la tiene "Pino" Solanas

No se trata de caerle con todo el peso de la lógica a Luis D'Elía, el supuesto dirigente social, autotitulado piquetero, tras la barbaridad que escribió el jueves en Twitter. Cómo habrá sido de importante la torpeza del rústico D'Elía que poco después borró el tuit. Para los que no están avisados del improperio, va un recuerdo: insinuó que la tragedia de Castelar se trató de un sabotaje de la oposición e indirectamente responsabilizó al dirigente sindical Miguel "Pollo" Sobrero y al dirigente político Fernando "Pino" Solanas.Explicó que resultaba extraño que cuando se especula con la candidatura a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires del ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, un tren embista a otro. Luego, el ministro Randazzo encabezó una conferencia de prensa y habló, en principio, de dos hipótesis: accidente o siniestro.El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, visitó a los heridos y recordó que siempre pone la cara.Inmediatamente, el tuit del piquetero bravucón desaparecía de la red social del pajarito. No se trata de caerle con todo a la desequilibrada afirmación. Lo que pasa es que D'Elía fue uno de los pocos hombres del oficialismo que opinó sobre la inexplicable tragedia ocurrida en Castelar. Nadie más dijo nada en nombre del Gobierno en la mañana trágica, salvo los tuiteros rentados de siempre, que apelaron al argumento que conocen: descalificar a quien critica, culpar a otros y reavivar la teoría de la conspiración.Por la tarde, el chamuscado Randazzo volvió a tomar el micrófono. Dio varias vueltas, habló de falta de respeto sobre algunas conjeturas, pero, en resumen, consideró que los conductores iban muy fuerte, a pesar de que no tenían alcohol en sangre y que el tren no tenía desperfectos. Fue bastante confuso y no aclaró demasiado. Hay que tener en cuenta que el área Transporte está bajo la órbita de ese ministro, no de otro. En realidad, ni es un problema de velocidad del tren ni del impacto. No debió haber pasado por ahí porque había otro tren estacionado en la vía. ¿Nadie conocía ese "detalle"? El ministro no habló de eso, sí de frenos. Después de Randazzo, la presidenta Cristina Fernández habló brevemente durante una ceremonia en la que entregó 23 viviendas y expresó su solidaridad con las víctimas y con sus familias. Y siguió con su agenda.Sería bueno que expresiones temerarias como las de D'Elía no existieran, y que ni el oficialismo ni la oposición tuvieran este tipo de manifestaciones públicas. Otros hablaron de la mano de las mafias y de pases de factura. Especulaciones puras. Las víctimas y los familiares de las víctimas, sin embargo, no tienen consuelo. Y un razonamiento exculpatorio de alguno de los involucrados no les alcanza. Al contrario, a esas personas, que llevan el dolor en el alma, las enoja, las saca de eje. Imploran que el caso no se politice. Ojalá, el pedido no caiga en saco roto.