Chocolate por la noticia
Debajo de la siguiente información se brindará un dato lamentablemente obvio, que podría ser replicado con la ironía “chocolate por la noticia”. Eduardo Bocco.
Debajo de la siguiente información se brindará un dato lamentablemente obvio, que podría ser replicado con la ironía "chocolate por la noticia". La campaña electoral en la provincia, tanto para gobernador y vice como para intendente de Capital y en varios puntos del interior, especialmente en las ciudades más importantes, ha empezado con chicanas. Esta semana comenzaron a verse algunos atisbos de la campaña, y abundaron los retos y los desafíos, además de la consabida táctica de embadurnar las paredes con afiches.Esta vez, este tema de la campaña sucia en las paredes y muros tuvo una novedad: un militante radical amenazó por radio a Luis Juez de tapar su vecindario con afiches de la UCR porque los juecistas habían empapelado la Casa Radical con propaganda del candidato a gobernador del Frente Cívico."Si me ensuciás te ensucio", fue la consigna, que no es otra cosa que una actualización ordinaria del histórico "ojo por ojo, diente por diente".Una pegatina de afiches de la Juventud Radical tal vez ofensiva para con el sexo femenino y burlona para con De la Sota fue un gran éxito: todo el mundo habló de esos carteles, ya sea para cuestionarlos o para pedir disculpas por el exceso.Como se ve, los primeros escarceos no ofrecen nada nuevo, más bien todo lo contrario. Y esto se profundiza con el uso de las redes sociales, que amagan con convertirse en las estrellas de la campaña electoral que se avecina. No hay señales de que cesen los agravios, pese a la molestia ciudadana que insiste en reclamar otro enfoque para estas etapas en las que los candidatos buscan afanosamente captar voluntades.Sin embargo, no todo es un camino repleto de espinas. Dos de los principales candidatos a gobernador, José Manuel de la Sota y Juez, convivieron cuatro años uno como gobernador y el otro como intendente de Capital. Se pelearon como perros y gatos todo el tiempo, sin que les importaran un bledo las instituciones que representaban.Pero, hasta el momento, De la Sota y Juez, en persona, nada se han dicho. Parecen haber establecido un pacto no escrito por el cual decidieron ignorarse.Sí, en cambio, lo hacen sus adláteres, quienes buscan desacreditar al rival, pero no es lo mismo que los cabezas de lista se fajen por los medios, en una especie de reedición de peleas de vedetongas en un programa chimentero.Esperemos simplemente que no se sumen, y que tampoco lo haga el radical Oscar Aguad, en su deseo por crecer en la intención de voto que lo mostraba relegado hasta hace unos días, aunque tras la elección de La Falda una sonrisa le surca el rostro.Las cartas todavía no están echadas. La campaña por ahora pasa casi inadvertida para la gente y el proceso electoral todavía no es un tema popular. Esperemos que esta vez nadie haga de la desagradable acción de tirar barro una herramienta para crecer.

