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Hablando sanamos

La rabia contenida es la sumatoria de fracasos en la pelea por la vida. Cada derrota añade irritación al sórdido torrente del resentimiento (re-sentir, volver a sentir). Harry Campos.

09 de mayo de 2012 a las 12:02 a. m.
Harry Campos (Médico psiquiatra y psicoanalista. Miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina-APA)
Hablando sanamos

La ira y el enojo son afectos – en la teoría psicoanalítica el afecto es descarga en el cuerpo; y el sentimiento, su percepción- del pobre manejo de la pulsión agresiva. La ira es un componente adaptativo necesario en la evolución del hombre: la caza, la defensa y la conquista del territorio. No se trata de controlarla. Los afectos son descargas somáticas difícilmente regulables. Si la agresión alcanzara su objetivo como vencer al enemigo, la ira perdería sentido. En cambio, si el adversario nos doblega, la impotencia generaría furia.

La rabia contenida es la sumatoria de fracasos en la pelea por la vida. Cada derrota añade irritación al sórdido torrente del resentimiento (re-sentir, volver a sentir). Los accesos furiosos son una descarga autonómica.

En criollo, calenturas que nos inflaman, ponen en llamas a los mecanismos de regulación que se disparan a su máximo nivel: aumentan frecuencia cardíaca, la presión arterial, variabilidad cardíaca, las hormonas del estrés se disparan y se liberan factores proinflamatorios. Esta conjunción amenaza la salud en general psíquica y cardiovascular en particular. La culturización nos aleja y atempera las reacciones adaptativas más atávicas. La función simbólica del lenguaje instituida como normativizarte dentro del complejo de Edipo y prolongado dentro de los lazos sociales, desarrollan mecanismos de control.

La sociedad sabe del perjuicio que acarrean el sobrepeso, el tabaquismo o el sedentarismo. Pero todavía no hemos adquirido cabal conciencia de que el desarrollo de la comunicación y de redes sociales amplias y presenciales (lo mediatizado no estimula la capacidad de convivencia) son los recursos que modulan y atemperan la ira promoviendo salud y armonía social.