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El estrés afecta a toda empresa

Impacto. La OMS advierte que si hay empleados que lo sufren, la firma empleadora también acusará recibo. Cómo evitarlo.

21 de agosto de 2013 a las 12:01 a. m.
Analía Reineri
El estrés afecta a toda empresa

“Un trabajador estresado suele ser más enfermizo, estar poco motivado, ser menos productivo y tener menos seguridad laboral; además, la entidad para la que trabaja suele tener peores perspectivas de éxito en un mercado competitivo”. La sentencia se desprende del documento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) denominado “La organización del trabajo y el estrés”. Sin embargo, esquivar la presión no parece fácil ante un panorama complejo: el mundo del trabajo ha cambiado.

Mientras el desempleo afecta a las franjas más desfavorecidas de la población, una encuesta realizada este año a escala mundial revela que, al menos, una de cada tres organizaciones tiene problemas para encontrar “talentos”, es decir, trabajadores preparados con aptitudes técnicas y de personalidad que satisfagan los objetivos de los empleadores. Nuevos paradigmas como el de empresas “verdes” o sustentables, tecnológico-intensivas y estructuras más horizontales producen impacto no sólo en las organizaciones, sino en el perfil del trabajador requerido. Los expertos señalan que es la era del potencial humano. Sin embargo, el vértigo de los cambios tecnológicos y las competencias necesarias no sólo para conseguir, sino también para conservar, un puesto laboral genera una brecha entre las habilidades que tiene el empleado y las necesarias para permanecer u obtener un empleo.

Los aspirantes a ingresar al mundo laboral ya no sólo requieren competencias “duras” (técnicas) sino también “blandas”: rasgos de personalidad específicos que eviten el estrés que generan los cambios en el mercado laboral y la alta rotación que conlleva. Se estima que en 2015 una persona de 38 años habrá pasado por doce o 14 puestos de trabajo.

“Un trabajador que esté preparado para desempeñarse con orientación a resultados tiene menos posibilidades de hacer un pico de estrés”, asegura Sebastián Farías, gerente Comercial de Manpower, una consultora internacional de recursos humanos con varias filiales en Argentina. Farías, junto a la coordinadora regional Cecilia Menta, brindó una charla sobre el mercado laboral, los perfiles más buscados y su inserción en el trabajo en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica de Córdoba (UCC).

Lo que se denomina “orientación a resultados” es una competencia que puede leerse desde hace mucho tiempo en los clasificados. Sin embargo, cobra ahora mayor vigencia cuando se trata de permanecer en un trabajo sin que se deteriore la salud mental. Quienes busquen ingresar al mundo laboral deben saber que es necesario tener la capacidad para actuar ante decisiones importantes y administrar procesos para alcanzar resultados. También, que deben gozar de una motivación muy fuerte para cumplir sus logros con responsabilidad y compromiso. Aunque, claro, lograr un ambiente de trabajo favorable no es una responsabilidad que sólo compete al empleado, las empresas tienen un abanico de estrategias para reducir la brecha de habilidades de su personal y evitar la desmotivación y las presiones. Las opciones van desde ofrecer capacitación, hasta generar nuevas condiciones que favorezcan la creatividad de sus empleados.

La encuesta de Talentos 2013 que Manpower realiza cada año con empleadores de todo el mundo arroja que cuatro de cada diez empresarios expresaron 2 que su organización ha disminuido la capacidad para atender adecuadamente a los clientes, lo que reduce la competitividad y la productividad en general. Y el 25 por ciento indicó que la escasez de talento resulta en una mayor rotación del personal. Un porcentaje igual cree que esa escasez puede reducir la creatividad y la innovación. También, que la falta de talentos tiene un efecto en detrimento del compromiso y la moral del empleado.

En suma, el estrés laboral afecta negativamente a la salud psicológica y física de los trabajadores y a la eficacia de las entidades para las que trabajan. Hace casi una década, la OMS señalaba que el exceso de exigencias y presiones, o la dificultad para controlarlas, pueden tener su origen en una definición inadecuada del trabajo, una mala gestión o la existencia de condiciones laborales insatisfactorias.

La organización indicaba, además, que el tipo de trabajo que produce más estrés es aquél en el que las exigencias y presiones superan los conocimientos y capacidades del trabajador, lo que implica pocas oportunidades de tomar decisiones o ejercer control. Y agregaba que un apoyo escaso del resto del equipo era otro factor decisivo a la hora de provocar estrés.

Conocer los puntos débiles. "El estrés es una situación que hoy afecta a las personas a edades muy tempranas. Por eso es recomendable que frente a una entrevista laboral, por ejemplo, quienes buscan trabajo estén preparados", dice Sebastián Farias. Y el especialista agrega: "Cuando, en ese marco, las personas señalan que no tiene debilidades para determinados puestos, es que en realidad no se conocen a si mismos. Conocer nuestros puntos débiles implica que debemos prestar más atención y no que seremos excluidos".

El riesgo de sucumbir al estrés es evaluado antes de que la persona ingrese en una empresa, en una entrevista laboral. “Se pone énfasis en la competencia en relación a la orientación a resultados, la habilidad para trabajar en equipo y bajo presión. Una persona que tiene la habilidad de trabajar en equipo tiene menos posibilidad de estresarse que otra que no puede delegar una tarea en un compañero y que, por lo tanto, absorberá la sobrecarga de trabajo. Es necesario tener la capacidad de identificar cuando uno está sobrepasado. Es probable que las personas obsesivas, en algún momento, generen situaciones de pico y no puedan descomprimir. En segundo lugar, tienen que tener la posibilidad de hablar con el equipo y con un superior, poder generar instancias de colaboración. La síntesis sería: delegar, orientarse a resultados, abrir el juego”, resume.

También hay cuestiones organizativas que facilitan un mejor ambiente de trabajo. La experiencia –destacó Farías– indica que después de cada acontecimiento importante o fechas relevantes como las fiestas de fin de año, la rotación laboral crece. Acciones sencillas, como repartir la carga de trabajo o una mejor distribución de turnos en esos momentos, pueden evitar el estrés y la renuncia de un trabajador clave en la empresa.

Ergonomía. No sólo los rasgos de personalidad o psicológicos son relevantes a la hora de cubrir un puesto de trabajo. Los expertos en recursos humanos señalan que, en los últimos años se otorga mayor importancia a cuestiones ergonómicas. Si hay puestos que requieren determinadas características psicológicas, otros demandan características físicas específicas a fin de no deteriorar la salud y no poner en riesgo la seguridad del trabajador.

“Hasta hace un tiempo había cuestiones ergonómicas que no se tenían en cuenta. Se hacían exámenes preocupacionales básicos sin considerar las características del puesto. Lo mismo se tomaba un chico de dos metros y otro de un metro sesenta de altura o bien personas con diferentes habilidades manuales o de fuerza para estar en un mismo puesto: dentro de una cabina de un camión o para trabajar en una determinada línea de montaje. No se consideraban características especificas”, graficó Farías.

Estas consideraciones se tienen en cuenta desde hace algún tiempo por razones de seguridad del empleado, pero también para evitar demandas al empleador.

Dato. Cuanto más se ajusten los conocimientos técnicos y capacidades personales del trabajador a las exigencias y presiones del trabajo, menor será la probabilidad de sufrir estrés laboral.