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Cuidados en la cocina para una nutrición segura

Pasaje. Cuando el bebé empieza a comer sólido, hay que aprender a no desatender ningún punto de la cadena de compra, conservación y preparación de los alimentos.

04 de julio de 2012 a las 12:01 a. m.
Cuidados en la cocina para una nutrición segura

Muchas familias toman cuidados excesivos en el momento del pasaje de los bebés a la alimentación semisólida y sólida, pero lo crucial es no descuidar ningún punto de la cadena de compra, conservación y preparación de los alimentos. "La incorporación de los alimentos a partir de los 6 meses es un momento crítico para el niño, ya que no solo tiene que aprender a comer, sino que tiene que conocer nuevas texturas y sabores, que deben ser incorporados paulatinamente", asegura Meni Battaglia, asesora médica de la Asociación de Empresas de Nutrición Infantil (ANI). Este pasaje a la alimentación sólida suele ser una constante fuente de dudas para los padres acerca de los cuidados que es necesario tener, tanto en la elección como en la preparación de los alimentos. Dentro de esta serie de cuidados, "la cocción juega un rol fundamental, ya que el consumo de alimentos contaminados es un foco de infección para todos los niños, especificó. Si bien una de las patologías más conocidas es el síndrome urémico hemolítico, habitualmente relacionado con las hamburguesas, la bacteria que produce esta patología ( Escherichia coli ) está presente en un alto porcentaje de carnes, que solo es eliminada ante una cocción adecuada". La cocción, por lo tanto, debe ser pareja en las superficies y en el centro, y el alimento no debe quedar rojo ni jugoso en el centro.Otro punto importante para tener en cuenta, recuerda, es la denominada "contaminación cruzada" al momento de preparar los alimentos. Para evitarla hay que tener cuidado con las tablas y los cuchillos, tenedores y demás utensilios: no se deben utilizan para procesar alimentos cocidos cuando ya se usaron para alimentos crudos. Por otra parte, cuando los alimentos cocinados se enfrían a la temperatura ambiente, empiezan a proliferar en él diferentes microorganismos. Cuanto más se espera antes de consumirlos, mayor es el riesgo de contaminación, y para no correr riesgos, conviene comer los alimentos inmediatamente después de cocinarlos.

De pechoEl pecho es el primer alimento de los bebés y se recomienda darlo en la primera hora de vida, y mantenerlo como única dieta durante los 6 meses siguientes. Más adelante puede continuar, pero no es suficiente para el niño.

Recomendaciones para ingestas sin riesgos

Conservar adecuadamentePara guardar alimentos cocidos hay que prever su almacenamiento. En el caso de alimentos para lactantes, lo mejor es no guardarlos. Si los alimentos cocidos no se pueden enfriar por dentro tan rápido como sería de desear, y la parte central del alimento sigue caliente demasiado tiempo, los microbios pueden proliferar y alcanzar rápidamente una concentración susceptible de causar enfermedades.Recalentar bien los alimentos cocinadosEsta regla es la mejor medida de protección contra los microbios que pueden haber proliferado durante su almacenamiento. Un buen recalentamiento implica que todas las partes del alimento alcancen al menos una temperatura de 70 grados centígrados.Lavarse bien las manosLavarse bien las manos antes de empezar a preparar los alimentos y después de cualquier interrupción (en particular si se hace para cambiar pañales o ir al baño) permite evitar contaminaciones, y si se ha estado preparando alimentos crudos, como pescado, carne, o pollo, habrá que lavarse las manos antes de manipular otros productos alimenticios.Dejar limpias las superficies de la cocinaDebido a que los alimentos se contaminan fácilmente, conviene mantener perfectamente limpias todas las superficies utilizadas para prepararlos. No hay que olvidar que cualquier desperdicio, migaja o mancha puede ser reservorio de gérmenes. Los paños que entren en contacto con platos o utensilios se deben mantener limpios y desinfectados.Utilizar agua potableEl agua potable es tan importante para preparar los alimentos como para beber. Si el suministro hídrico no inspira confianza, conviene hervir antes de añadirla a los alimentos o de transformarla en hielo para refrescar bebidas. Por sobre todo es importante tener cuidado con el agua utilizada para preparar la comida de los lactantes.Fuera del alcance de roedores o insectosLa mejor medida de protección es guardar los alimentos en recipientes bien cerrados.