¿Cómo estoy?
Ser partícipes de nuestra propia evolución y controlar nuestros progresos son algunos de los factores que más colaboran para llevar a cabo una rutina física.
Si no ha consultado a su médico aún, es importante que lea estas preguntas ya que pondrán en evidencia alguna condición ante la cual el entrenamiento físico podría estar contraindicado.
—¿Ha tenido desmayos o sentido mareos, especialmente durante el ejercicio físico?
—¿Le han dicho que era hipertenso?
—¿Ha sufrido dolores de pecho o le han diagnosticado algún problema cardiaco?
—¿Sufre artritis o artrosis, o ha presentado lumbalgias a repetición o dolores cervicales?
—¿Tiene hernias de disco?
—¿Hay antecedentes de muerte súbita (especialmente antes de los 50 años) en su familia?
—¿Siente que le falta el aire o se incrementa su frecuencia cardiaca en forma desmedida frente a un esfuerzo físico?
Si tiene más de 45 años, no hace ejercicio físico regularmente o ha dejado por un espacio prolongado de tiempo, ha respondido afirmativamente alguna de las preguntas anteriores o existe una condición que pudiera incidir negativamente sobre su salud (por ejemplo, ser fumador o tener colesterol elevado o ser obeso o asmático) no comience la temporada, sin consultar a su médico.
Otros estudios. En varones mayores de 50 años es conveniente chequear el antígeno prostático específico (PSA).
Algunos minerales, como el magnesio, sodio, potasio y cloro, y vitaminas como las del grupo B pueden evaluarse ante la sospecha de una deficiencia.

