Para Semana Santa
El camarón es un marisco que se puede consumir en estado fresco durante todo el año. Graciela R. Ravazzani.
El camarón es un tipo de marisco, un crustáceo de cuerpo alargado, que se puede consumir en estado fresco durante todo el año, y también se puede adquirir congelado o cocido (ver Infografía).
Los mariscos son productos del mar y, como tales, nos aportan grandes cantidades de minerales necesarios para nuestro cuerpo, como el hierro, fósforo, yodo y también el sodio. Una de las recomendaciones para las personas hipertensas es que no les añadan sal al momento de cocinarlos y que los condimenten con limón o especies aromáticas para darles un sabor más intenso. Entre las vitaminas que contienen los camarones se destacan la B3, la B12, el ácido fólico y la D, presentes, pero en cantidades moderadas. El agua es el elemento más abundante en los mariscos, entre un 75 y un 80 por ciento. Son una buena fuente de proteínas de alta calidad, pero también de proteínas de carácter alergénico. Y presentan un contenido de colesterol y de purinas elevado.
Conviene recordar que el consumo de mariscos generalmente es esporádico, por eso, lo que se ingiere de colesterol y purinas con ellos no es preocupante. Además, poseen ácidos grasos insaturados que ejercen un efecto reductor del colesterol. Los crustáceos son alimentos nutritivos que se consumen sobre todo como aperitivo o como ingredientes de numerosos platos, como paellas, platos de pasta y pizzas. Lo ideal es disfrutar de los camarones cocinándolos de la forma más natural posible.
¡Hasta el miércoles!

