Leguminosa dulzona
En general, las chauchas se sirven cocidas, calientes y acompañadas con aceite de oliva. Sin embargo, vos elegís tu opción. Graciela R. Ravazzani.
Las chauchas o judías verdes pertenecen a la familia de las leguminosas. De un suave sabor y en ocasiones con un toque dulzón, se pueden comprar frescas, congeladas o enlatadas. La mayoría la cocinamos hervidas, aunque hay recetas que las incluyen crudas en ensaladas o servidas a la parrilla. Se pueden consumir sin hilos y sin porotos, si sufrís de alteraciones en la mucosa digestiva como gastritis o colon irritable, siempre bien cocidas. Es un alimento con un bajo aporte calórico (menos de 30 calorías por cada 100 gramos, aproximadamente). Nos brindan más de un 90% de agua y son una buena fuente de fibra, por lo que ayudan en la hidratación y ejercen una acción de limpieza en nuestro organismo.
Entre sus minerales se encuentra el potasio que contribuye a disminuir la presión arterial, el calcio, y en menor proporción, yodo, fósforo, hierro y magnesio. El calcio y el hierro vegetal apenas se asimilan en nuestro cuerpo si los comparamos con los alimentos de origen animal. Son una buena fuente de provitamina A o beta-caroteno, que ayuda a cuidar nuestra piel, es esencial para la visión y el cabello. Igualmente es rica en vitamina C, con una gran función antioxidante, además de intervenir en la formación de colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos. Aporta folatos y vitamina B2 y B6, en menor cantidad. En general, se sirven cocidas, calientes y acompañadas con aceite de oliva. Sin embargo, vos elegís tu opción.¡Hasta el miércoles!

