4 preguntas sobre cómo hacer comer a los niños
Susana de Grandis, del Comité de Nutrición de la Sociedad Argentina de Pediatría, brinda estrategías útiles a tener en cuenta para alimentar a los más pequeños.
–¿A qué puede deberse la falta de apetito en niños? ¿Puede ser el resultado de un mal pasaje de la transición de líquidos a comida sólida?
–En el momento de alimentar al hijo se dan comidas, pero también se traspasa cultura. La preocupación de los padres se refiere habitualmente a:
La preferencia caprichosa del niño por ciertos alimentos, como comidas rápidas, golosinas o jugos.
El rechazo de otros alimentos considerados sanos: frutas, verduras y carne (siempre después de los 6 meses de vida)
Los cambios en el apetito entre una comida y otra.
Las distracciones que hacen muy larga la hora de las comidas.
Hay muchas causas para la falta de apetito. En un niño sano, los “conflictos” con las comidas y el apetito se dan con frecuencia entre los 6 meses y los 4 años. Hay que recordar que, entre los 6 meses y los 3 años, se produce la etapa de separación de la madre o individuación. También se incorporan alimentos con sabores y consistencias diferentes a la leche materna, a los que el niño tiene que adaptarse y puede manifestar rechazo a lo nuevo. Después de cumplir 1 año de vida, el crecimiento es menor y esto disminuye necesariamente el apetito.
En su preocupación por la “inapetencia”, los padres o abuelos pueden ofrecer golosinas, correr o seguir al niño para que coma un bocado o convertir el momento de la comida en una batalla.
–¿Qué se puede hacer para despertarles el apetito?
–En niños sanos, los padres deben reconocer, asesorados por el pediatra, las etapas normales de alimentación y el crecimiento normal, además de las diferencias entre un niño y otro.
No hay medicamentos recomendados para aumentar el apetito en niños saludables
–¿Cómo se detecta la falta de apetito en un niño?
–En los controles periódicos del niño aparecerán las preocupaciones de la familia relacionadas con el apetito. Si hay una enfermedad o problema de base que se relacione con la falta de apetito, el pediatra considerará los datos que orienten al origen de la inapetencia.
–¿Qué consejo se puede dar a los padres para revertir la falta de apetito en los niños?
–Siempre consultar con el pediatra de la familia, quien controla el crecimiento y desarrollo del niño. Si el niño crece bien, los padres tienen que aprender a prestar atención al hijo, según la etapa en la que esté, cuánto se espera que coma para ese periodo y considerar que no todos los niños crecen o se alimentan de la misma forma. Hay que ofrecer los alimentos en la edad recomendada, en la consistencia y cantidad adecuadas. Insistir sin desilusionarse con la reacción ante los alimentos nuevos, sabiendo que hay un rechazo inicial o “neofobia” que luego se resuelve. Es preciso permitir al niño tocar la comida y ensuciarse, ya que favorece la adquisición de hábitos de alimentación.
El ambiente tranquilo y una madre descansada, sin la interferencia de televisor, son estimulantes naturales del apetito.
No hay que dar comidas como premio o en horarios desordenados a los niños para asegurarse de que coman más.

