Monedas en un mar de incertidumbres
Los países líderes no le encuentran solución a la crisis y esto llenó de inquietud a los mercados. Ahorristas e inversores se volcaron al dólar. El euro sigue fuerte y el real depende de los socios de Brasil.
La crisis global de 2008 rebrotó y las monedas sintieron su impacto. La desaceleración de la economía y las malas señales políticas de los países desarrollados generaron desconfianza a inversores y ahorristas, quienes apostaron al dólar para proteger sus activos. En los últimas semanas, el dólar, el euro y el real mostraron subas y bajas (ver gráficos) que reflejaron la incertidumbre que provocan la falta de soluciones efectivas a la crisis por parte de los líderes de las economías desarrolladas."Reina una gran incertidumbre que impide ver qué es lo que se viene. La baja en la calificación de la deuda norteamericana y la situación en Europa son hechos inéditos que marcan un contexto desconocido", asegura Carlos Escalera, ex presidente de la Bolsa de Comercio de Córdoba.Para el titular de Escalera Bursátil, el euro se devaluó frente al dólar (en septiembre la relación pasó de 1,45 a 1,34) ya que inversores y ahorristas están confiando en que la economía estadounidense "saldrá a flote", tarde o temprano. "La clave es cómo resolverá Estados Unidos su crisis, porque es el gran comprador del mundo. El 40 por ciento de las exportaciones chinas están destinadas al mercado norteamericano y, si este reduce sus importaciones, los mercados emergentes caerán", explica.Por su parte, Paula Premrou, directora de Portfolio Personal, aporta que es fundamental ver cómo Europa soluciona sus problemas, sobre todo de cara a lo que sucederá este con la reunión del Banco Central Europeo (BCE) y la reestructuración de la deuda griega."Todo lo determina la crisis financiera de Europa. Mientras se siga pensando en una salida ordenada, no habrá mayores problemas. Pero está a merced de cuestiones políticas, más que financieras o económicas. De esto dependerá la valorización o la devaluación del dólar", indicó la especialista, quien descarta algún colapso del euro. "Commodities" y real. Estos problemas no son ajenos a la economía argentina. En agosto, la presión sobre el dólar obligó al Banco Central (BCRA) a contener la suba. "El BCRA tiene suficiente poder de compra, pero todo depende de cuánto le cueste mantenerlo en este valor", resalta Premrou. Otro golpe que recibió la economía argentina fue la devaluación del real, efecto buscado por las autoridades de Brasil para devolver a su industria la competitividad perdida."La volatilidad internacional provoca una retracción de los flujos de capitales que se dirigían a las economías emergentes, como Brasil, y esto ocasiona la depreciación del real", dice el economista Daniel Semyraz. "Este proceso se mantendrá por unos meses más ya que las economías desarrolladas necesitan redireccionar el flujo de capitales para fortalecer a sus debilitadas entidades financieras", agrega. Al respecto, Escalera destaca que mientras Argentina pueda ir acompañando la devaluación del real con pequeñas bajas del peso, esta situación no generará mayores complicaciones.El verdadero problema para Argentina se está anunciando con la reducción en los precios de las commodities .Con el aumento del valor del dólar, muchos inversores abandonaron estos activos, que hasta ahora eran refugio de valor para los capitales internacionales, y se fueron hacia el "billete verde".La caída en la soja (la semana pasada perforó el piso de los 450 dólares la tonelada en Chicago) puede complicar aun más las cuentas externas del país que durante este año vio reducir el histórico superávit que mantenía desde 2003."Esto va generar sus problemas ya que reducirá la cantidad de dólares locales y, por lo tanto, mermará el poder de compra futuro para seguir sosteniendo la actual relación con la moneda norteamericana", advierte Premrou.
El euro no cede y mantiene su fortaleza
A pesar de la crisis de la economía europea y de la devaluación sufrida frente al dólar las últimas semanas, el euro sigue manteniendo su fortaleza. "Hay una percepción generalizada en el mercado de que Alemania se niega a tomar medidas que pongan en riesgo a la economía europea y que no se va a rifar el futuro del euro emitiendo para proteger a la economía. Por eso, está la sensación de que la sangre no va a llegar al río", asegura el ex presidente de la Bolsa cordobesa, Carlos Escalera.Por su parte, Paula Premrou resalta que la fortaleza del euro está ligada, también, al hecho de que el Banco Central Europeo no buscó aumentar la cantidad de dinero en el Viejo Mundo.Además, está la idea de que la situación de Europa no puede ser peor: "La crisis europea estaría transitando sus peores horas. Esto significa que el margen de empeoramiento es estrecho y esto restringe la posibilidad de una mayor depreciación del euro", opina Daniel Semyraz.

