Incertidumbres del triunfalismo K
En la economía preocupan los gestos de los kirchneristas que proclaman que "Cristina ya ganó". Juan Turello.
Pocos ponen en duda las perspectivas favorables que tiene la economía. Pero, quienes miran el mediano plazo están preocupados por ciertos gestos de triunfalismo K. Una cosecha récord próxima a 100 millones de toneladas, la venta y producción de automóviles que no se detiene, el crecimiento de los desarrollos urbanos, la recuperación del turismo, un consumo exacerbado por bajas tasas de interés y un dólar que pierde poder de compra, la demanda de China y la apreciación del real brasileño, configuran un escenario para la Argentina del que gozan pocos países.Las inquietudes no están en la coyuntura. Les preocupa el mediano plazo y lo que sobrevendrá ante lo que los kirchneristas más fanáticos proclaman: "Cristina ya ganó".Los resultados favorables en Catamarca y Chubut, y seguramente hoy en Salta, tienen, sin dudas, el empuje de la imagen favorable y de intención de voto que hoy encarna Cristina Kirchner. "El reclamo gremial por mejoras salariales por encima del 30 por ciento, las peleas entre los delegados y las conducciones gremiales dentro de cada fábrica, el bloqueo a los diarios, la ofensiva de Moyano, el proyecto para nacionalizar el comercio exterior de granos y la increíble disputa por la custodia de hospitales y escuelas en la Capital Federal, son algunas señales que nos preocupan", confesaba ante este diario un importante dirigente industrial cordobés. El directivo fabril no estaba solo. Otro hombre de negocios –activo gestor del documento empresario que el domingo último condenó el bloqueo a La Voz del Interior y a Día a Día – lo acompañaba: "Hemos pasado del 'círculo virtuoso' que ofrece la marcha de la economía al 'circulo vicioso', que oscurece las perspectivas de la Argentina y, por ende, las posibilidades de inversión". Quemar el cajón Para el líder empresario, aquellas actitudes terminan dañando al Gobierno. "Es como si los kirchneristas todos los días quemaran un cajón", concluyó en alusión a la actitud de Herminio Iglesias (1983), que facilitó el triunfo de Alfonsín. Los encuestadores admiten que cualquier hecho extraordinario puede modificar el panorama electoral, aunque hoy por hoy Cristina Kirchner aparece muy consolidada. Ramón Frediani , economista y ex consultor del Banco Interamericano de Desarrollo, advierte que si la Argentina persiste en reemplazar "las culturas del trabajo y del ahorro por las de la inflación y de desaliento a la producción, tiene su decadencia asegurada". Sobre el tema basta un botón de muestra: los 35 mil trabajadores de los frigoríficos piden que se permita importar cinco millones de cabezas para evitar el cierre de plantas. Néstor Roulet , titular de Cartez, admite que el sector perdió 10 millones de cabezas en el último lustro –pasó de 58,3 millones en 2006 a 47,7 en 2011–, pero considera inviable la propuesta de los trabajadores (Uruguay sólo tiene 11 millones de cabezas). Con políticas permanentes, se necesitarían siete años para volver al stock de 2006, afirma. El precio de la carne es un componente esencial del aumento de la canasta básica, que según los almaceneros cordobeses aumentó 37 por ciento en los últimos 12 meses.La nociva cultura de la inflación exige una mejor respuesta del Gobierno, absorto en escuchar al coro que festeja un triunfo seis meses por anticipado.

