En búsqueda de un mejor federalismo
El Iaraf elaboró un plan para distribuir en forma automática los recursos y elevar la recaudación.
El sistema de coordinación financiera entre la Nación y las provincias podría mostrar una mayor transparencia y por lo tanto una mejor eficacia. Así lo afirma el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que elaboró una propuesta de reforma al sistema de coparticipación de impuestos entre la Nación, las provincias y la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).El plan prevé una mayor institucionalización en la distribución de los ingresos públicos, automatizando los envíos.Este proceso, indica el Iaraf, sería compensado con menores transferencias de capital y obra pública, actualmente cuestionadas por su utilización como instrumento político.La propuesta tiene como objetivo reducir las disparidades regionales que se observan en la relación de gasto público por habitante, y también conseguir una mayor transparencia en la gestión.Para eso, propone llevar adelante la reforma en forma gradual, manteniendo inicialmente la distribución existente de los recursos, e irla modificando en el margen de crecimiento, a través del reparto diferencial del excedente de recursos.Al respecto, propone un horizonte temporal de cinco años, pensando en que el gradualismo de la reforma permita llegar a 2015 con un federalismo "más ordenado", que facilite una mejor posición institucional y la realización de reformas "más profundas". Masa coparticipable. "La distribución de recursos tributarios entre las provincias, la Nación y Anses sigue un esquema laberíntico en el cual cada tributo tiene su propio régimen (de coparticipación)", advierte el organismo. El plan incluye a todos los impuestos, exceptuando aquellos que gravan el comercio exterior, los aportes personales y las contribuciones patronales. Cabe recalcar que también elimina todos los regímenes y asignaciones especiales vigentes en la actualidad.El trabajo elaborado por el Iaraf prevé tres etapas en la distribución primaria, la que existe entre la Nación y el conjunto de las provincias.Fija un "piso coparticipable", que se distribuye entre el Tesoro Nacional, la Anses y las jurisdicciones provinciales de la misma manera que en 2010 y hasta alcanzar el mismo monto repartido este año.Con el excedente de ingresos propone que el 30 por ciento tenga como destino el Fondo de Equiparación Provincial (FEP), que se reparte entre las 23 provincias. Las transferencias a éstas mediante este fondo estarían condicionadas a su uso en la mejora de la infraestructura social básica.El 70 por ciento restante se distribuiría entre el Tesoro nacional, la Anses y las provincias con los coeficientes de distribución primaria que se observen en 2010. Se espera que sean de 39 por ciento para los distritos del interior, 24 por ciento para el organismo de la seguridad social y 37 por ciento para el Gobierno nacional.Para el Iaraf, este sistema, basado en un fondo proveniente del excedente de la recaudación con relación al año base (en este caso 2010) busca atacar los problemas de desarrollo provincial, además de bajar "gradualmente" las disparidades en el nivel de recursos propios más las transferencias automáticas per cápita del conjunto provincial. Cada año, los recursos se distribuirán según los denominados coeficientes efectivos de distribución que se observen en 2010, hasta alcanzar el mismo monto que el obtenido en este año base. La fracción que corresponda a las provincias de los fondos que excedan este piso (y que no se destinen al FEP), se repartirán entre ellas en función de los coeficientes efectivos distribución secundaria. El FEP se distribuye de acuerdo a la cantidad de personas en hogares clasificados como con Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), respecto al total de las personas que viven en hogares con NBI en el conjunto de todas las provincias, relevados en el último censo disponible del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec). Mejor recaudación. La propuesta del Iaraf parte de proyectar un crecimiento "moderado" de la recaudación de 10 por ciento anual. De esta manera, la mayor parte de las provincias recibirán una mayor coparticipación en términos absolutos. Al respecto, el instituto proyecta que obtendrán en forma acumulada cerca de 76,9 mil millones más con relación a lo que recibirían con el actual esquema.El grupo de provincias que verían reducir lo que reciben son las que tienen que tienen los más altos ingresos, o sea un alto producto bruto geográfico (PBG) y una baja densidad poblacional, como Santa Cruz, Tierra del Fuego, La Pampa, San Luis y Chubut. De todas maneras, mantienen el liderazgo en el ranking de las jurisdicciones con mayores recursos disponibles per cápita. Financiación. Según la entidad, esta propuesta puede financiarse mediante la reducción de los gastos y las transferencias de la Nación a las provincias hoy catalogadas de discrecionales. En cuanto a la situación de la Anses, la propuesta destaca que con el sistema de una participación del año base, se garantiza que el organismo continúe registrando resultados fiscales positivos, aunque serán de magnitud decreciente.Este esquema, asegura el Iaraf, permite establecer estadísticas confiables, base para medir la eficacia y la eficiencia del nuevo sistema fiscal.En este sentido, la entidad advierte: "La creación de un fondo con destino específico (como el FEP), implica que sea necesario definir para el correcto seguimiento de la aplicación del mismo, mecanismos claros y transparentes por medio de los cuales se asegure la utilización efectiva de los fondos".

