El sueño: de consumidor a propietario de viñedos
Finca Propia armó en Mendoza un fideicomiso económico para acceder a la compra de vides. En semanas más, será lanzado en Córdoba.
De simple consumidor a viticultor en Mendoza, un sueño de muchos amantes del vino cuya realización está, por diferentes razones, reservada a anchas espaldas financieras. El enólogo Antonio Mas, un creador de viñedos con larga trayectoria en el mercado, parece haberle encontrado la vuelta al dilema con Finca Propia, un fideicomiso vitícola que en poco tiempo será formalmente presentado en Córdoba, aún cuando ya tiene adherentes locales.No es que Mas haya inventado la pólvora, simplemente comenzó a replicar en el Valle de Uco (Tupungato, Mendoza) lo que en otras economías regionales está ocurriendo con las nueces, las almendras o las aceitunas: juntar cabezas para invertir.Con 56 hectáreas, Finca Propia es un emprendimiento que permite a los wine lovers adquirir una o más cuotapartes, cuyo valor unitario es de 28.600 pesos. Ese monto permite comprar 24 vides totales compuestas por un mix de las variedades Malbec, Cabernet Sauvignon y Chardonnay.La semana pasada, propietarios del fideicomiso y periodistas realizaron la primera vendimia nocturna del Chardonnay, experiencia que se repetirá año tras año con quienes quieran saborear en persona esta etapa del proceso productivo.Durante los tres primeros años de participación, los propietarios recibirán 216 botellas de vino, el equivalente a una caja de seis botellas por mes. Pero, como la idea está lejos de convertirse en una venta anticipada de vino al estilo de la que pregonan algunos clubes de la especialidad, tal vez lo más interesante es lo que ocurrirá transcurridos esos 36 meses."A partir del cuarto año, el propietario decide qué hacer con el rendimiento de la cosecha: vinificar con Finca Propia o por su cuenta. También podrá encargarnos vender sus uvas", explica Santiago Mas, el responsable comercial del fideicomiso.Es decir, en su medida y proporción, el propietario comienza entonces a jugar el juego de cualquier viñatero, porque el rendimiento de sus vides dependerá no solo del manejo que realice la finca, sino también de las condiciones climáticas, precios de la uva y costos."A los gastos de mantenimiento del viñedo, el propietario los paga con el producido de las uvas, por lo que no tiene que hacer ningún desembolso más que el inicial", relata Santiago mientras degusta un Río de Luna malbec.Ese nombre representa al vino producido por Finca Propia, pero cada adherente se lleva sus botellas personalizadas, donde se indica claramente que ha sido producido en una finca y con uvas de su propiedad. ¿Qué pasa con el fideicomiso 30 años después? "Este emprendimiento es de por vida y heredable", aclara Santiago. Sobre un potencial de cuatro mil cuotapartes, Finca Propia lleva colocadas 810, entre individuales y compartidas, ya que hay personas que solo quieren "darse el gusto" y por ello dividen con amigos los 28.600 pesos de la cuota parte. Ese monto también puede abonarse en seis cuotas con distintos medios de pago. Los que ya entraron en pocos días recibirán los vinos de la cosecha 2012.
La pata local. Finca Propia cuenta con una casona en Palermo, representación en Rosario y en algunas semanas desembarcará en Córdoba, donde ya tiene adherentes.

