Temas del día:

10 años de economía bajo el signo K

En una década, la Argentina se expandió casi el doble. Sin embargo, las características macro y microeconómicas del período 2003-2007 resultaron muy diferentes a las actuales. La política económica perdió efectividad. Las amenazas del modelo kirchnerista.

19 de mayo de 2013 a las 12:03 a. m.
Paula Martínez y Diego Dávila
10 años de economía bajo el signo K
(Ilustración Javier Candellero).

El próximo sábado 25 de mayo se cumplirán 10 años de que Néstor Kirchner asumiera como presidente, iniciando un ciclo de crecimiento con resultados sorprendentes: entre el primer trimestre de 2003 y el último trimestre de 2012, el Producto Interno Bruto (PIB) creció 92,4 por ciento, lo que muestra la fuerte expansión lograda.

Sin embargo, las características de la economía y sus resultados en los primeros años son muy diferentes a los actuales.

Entre el primer trimestre de 2003 y el mismo período de 2008, el PIB creció 52,6 por ciento, una cifra casi sin igual en la historia argentina. De la mano de una fuerte recuperación de los términos de intercambio internacionales que aún se mantiene (el precio de la soja escaló de 250 dólares promedio en los ’90 a los actuales 500 dólares). El modelo K se caracterizó por bajos niveles de inflación, un dólar que hizo competitiva a la industria, doble superávits fiscal y de balanza comercial, recuperación del poder de compra de los salarios y un ritmo de creación de empleo en el sector privado que superó el avance de la economía.

Pero la crisis financiera internacional que se inició con la caída del Lehman Brothers a fines de 2008 y cuyas consecuencias se extienden hasta nuestros días, y los problemas estructurales de la economía que no se habían encarado, cambiaron las condiciones y la efectividad del modelo. Entre el primer trimestre de 2008 y el mismo lapso de 2010, el PIB aumentó 8,8 por ciento. Luego de esa crisis, el país volvió a reactivarse y entre 2010 y 2011 creció 13,8.

Pero a partir de 2012, la economía no volvió a ser la misma: desde 2010 la inflación se ubicó entre 20 y 25 por ciento; el ritmo de crecimiento bajó a 1,2 por ciento el año pasado y para 2013 se proyecta entre 2,5 a tres por ciento; las cuentas públicas entraron en “rojo”; el superávit comercial pasó a sostenerse sólo por el control de las importaciones; y se frenó la creación de empleo privado.

Continuidad y cambios. Una y otra economía muestran continuidades y cambios. La constante es que el modelo siempre apostó y apuesta a sostener el empleo y el consumo, para mantener sus principales logros en el mercado del trabajo y en el nivel de actividad.

“El aporte más importante que hizo el Gobierno a la economía argentina es hacer foco sobre la producción, la generación de empleo y la redistribución equitativa de la riqueza. Desde esa perspectiva, las Pyme encontramos un ambiente propicio para realizar negocios con crecimiento y protección”, explica Marcelo Fernández, presidente de la Confederación General Empresaria de la República Argentina y principal referente de la agrupación empresaria José Ber Gelbard, alineada con la administración kirchnerista.

Pero, como muestra el gráfico en página 3, mientras en los primeros años el empleo privado creció a un ritmo mayor que la economía, a partir de 2012 la tendencia cambió y el mercado laboral dejó de crecer (ver Infografía).

Al respecto, Eduardo Curia, economista escuchado por el Gobierno en los primeros años y desatendido en estos días, advierte que estos resultados del modelo económico K entre 2003 y 2007 no se sostuvieron porque cambió el modelo.

“Entre 2010 y 2011 el crecimiento fue fuerte pero el boceto fue diferente. El dólar se convirtió en ancla de la inflación, la inflación efectiva pasó a ser más alta, la política fiscal pasó a ser expansiva y el ingreso comenzó a desdibujarse. La economía creció, pero ya sin el carácter de sustentabilidad y sostenibilidad que tenía en la primera etapa. Hay continuidad política, pero discontinuidad económica; el modelo no colapsó como la convertibilidad, se ha desvanecido”, resalta.

Desde su posición cercana al oficialismo, el dirigente de “La Gelbard” explica que el principal problema es que Gobierno, empresarios y trabajadores no consiguieron “una competitividad sistémica”, sobre todo en las Pyme; tampoco se resolvió el problema de “sectores concentrados” que no dejan ingresar a los más pequeños e inciden “sobre la fijación de precios” y generan “situaciones de desestabilización”.

Los problemas de las últimas semanas en la economía movilizaron a los dirigentes de otra entidad del sector Pyme, la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), quienes advirtieron que “el camino para revertir los condicionamientos externos y retomar un crecimiento que favorezca a las Pyme y al conjunto de la ciudadanía, pasa por afianzar las políticas activas del Estado y los logros recientes con sentido nacional y regional” y llamaron a “profundizar el modelo productivo con equidad social”.

En tanto, Fausto Spotorno, economista jefe de Orlando Ferreres y Asociados, explica que el modelo, que fue exitoso para sacar de la crisis al país, falló al momento de iniciar políticas de desarrollo.

“Los problemas estructurales no se resolvieron. No hubo reforma tributaria; el mercado laboral sigue rígido y con mucha informalidad; la exportación está cada vez más concentrada en la soja; no se pudieron desarrollar grandes empresas, que son las que dan trabajo a las Pyme. Pero, a esto se suman los problemas generados por el propio Gobierno, como es la inflación y la carencia energética”, advierte el economista.

Para Spotorno, el problema es que el Gobierno “carece de un plan integral” y en lugar de sostener “lo bueno de los primeros años”, plantea “medidas de corto plazo” cuando se requiere “una remodelación fuerte”.

106,4% subió el PIB industrial en 10 años de economía K. Pero la participación de la industria en el PIB en 2012 fue de 15,9%, cuando en 1993 era de 18,2%.

83.218 millones de dólares fue la fuga de capitales entre 2007 y 2012. Los picos (más de 20.000 millones) fueron en 2008 y 2011. El cepo la frenó.

Más información