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Cuando una tonelada no es nada

Volvo está participando de una iniciativa en Suecia para reducir la emisión de dióxido de carbono por familia a una tonelada anual.

25 de marzo de 2011 a las 12:02 a. m.
Federico Amateis (Especial)
Cuando una tonelada no es nada

Por estos días, todos los fabricantes del mundo se encuentran transitando diferentes caminos con un mismo fin: reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en el corto plazo. Las iniciativas son muchas y variadas. Desde la alternativa híbrida hasta el vehículo eléctrico, todas las opciones resultan válidas en torno a este objetivo común.En este sentido, Volvo trabaja sobre tres caminos. El fabricante sueco es reconocido en el mundo no sólo por la calidad de sus productos, sino por ser una marca comprometida con el cuidado del medio ambiente y por haber implementado, desde sus orígenes, un sinnúmero de soluciones que hoy son comunes en todos los vehículos. Por ejemplo, fue la primera marca en introducir el cinturón de seguridad de tres puntos.Actualmente, Volvo está llevando a cabo uno de sus proyectos más llamativos para cuidar al medio ambiente con otras dos empresas compatriotas. Se llama "One Tonne Life" (Una Tonelada de Vida). El objetivo de este proyecto es demostrar que una familia tipo, de cuatro personas, puede reducir la emisión anual promedio de siete toneladas de dióxido de carbono a sólo una tonelada.La figura. El proyecto que involucra a esta marca sueca tiene a un Volvo C30 DrivE eléctrico como uno de sus actores principales. Se trata de un modelo que sólo funciona con su pack de baterías, las cuales se pueden recargar en un lapso de ocho horas en un enchufe convencional.Para hacer posible esto fue necesaria la instalación de un paquete de baterías con un peso de 300 kilogramos que, consecuentemente, ocupa un espacio mucho mayor que el de un tanque de combustible convencional del vehículo. Por su parte, debajo del capó, el motor de combustión fue reemplazado por un equipo con la eficiencia y actividad de un impulsor eléctrico de 400 voltios.El modelo tiene la particularidad de contar con una autonomía de 150 kilómetros, mucho más de la necesaria para una familia tipo en un día de uso normal del vehículo, entre trabajo y llevar a los chicos a la escuela.Tres caminos. "El principal objetivo de este proyecto es estudiar cómo funciona el vehículo eléctrico adaptado al estilo de vida de una familia moderna y obtener la mayor cantidad de información para continuar desarrollando este tipo de modelos", explicó el director de Vehículos Especiales de Volvo Cars, Lennart Stegland.Este tipo de actividades sirve para experimentar el funcionamiento de un modelo de características muy especiales, como el que Volvo ha puesto en juego en el proyecto, con el fin de evaluar rendimientos y sacar conclusiones que luego le permitirán al fabricante pulir aquellos aspectos que sean necesarios para mejorar sus ofertas de modelos ecológicos.De hecho, Volvo C30 eléctrico es tan solo una de las tres ramas en la estrategia de desarrollo de modelos eléctricos de Volvo. Las otras dos incluyen, por un lado, a un nuevo vehículo híbrido (eléctrico con motor diesel) que será lanzado durante 2012 en el mercado europeo y, por el otro, a la utilización de energía híbrida para darle más kilómetros al litro de combustible de la próxima generación de motores pequeños que piensa desarrollar esta marca.

El proyecto "One Tonne Life". En el experimento colaboran las empresas suecas Volvo, Vattenfall y A-hus. Consta de tres partes: una casa sostenible de madera, el modelo Volvo C30 DrivE eléctrico y la tecnología capaz de medir el consumo energético en tiempo real y de enseñarle a la familia a utilizar la energía de la forma más eficiente posible.