Paisajes en la pared
En los diseños actuales se impone el uso de la piedra en infinidad de opciones. Diversidad dada por las distintas formas de colocación, los diferentes cortes y las variantes en colores y texturas.
El uso de la piedra en la arquitectura actual es uno de los tantos sellos que remiten a las primeras décadas del racionalismo, que a modo de revival, vuelve a definir las líneas y los volúmenes de los diseños contemporáneos.
La connivencia de las líneas simples, los volúmenes puros y la alta tecnología aplicada a la construcción, con los materiales naturales, como la piedra y la madera, da como resultado una enriquecida imagen que sintetiza funcionalidad con estética y calidez.
Para envolver de naturaleza. as piedras pueden utilizarse tanto para levantar paredes como para revestir muros ejecutados con mampuestos.
Para levantar un muro de piedra, se requieren molones irregulares de mayores dimensiones, siendo los más comúnmente utilizados los de piedras grises y negras, de nuestra región.
El costo estimado de la piedra, para un metro cuadrado de pared, es de aproximadamente . No obstante, se debe considerar que dentro de esta alternativa es muy costosa la mano de obra. Además, el sistema constructivo implica ciertas complicaciones para ocultar las piezas estructurales, así como para el paso de cañerías. Este sistema es más comúnmente utilizado en casas de campo o de montaña.
Revistiendo. Entro de las alternativas para revestir muros, las opciones varían según el material, el corte y la forma de colocación, en función de las posibilidades que ofrece cada corte: tacos, muretes, lajas con cortes regulares o irregulares, adoquines, etc.
Una alternativa posible para una gran variedad de piedras es la colocación tipo pirca. La imagen final simula muros levantados con molones, pudiendo colocarse de modo más prolijo o más desparejo, forma conocida como “piedras encastradas”. Una opción similar es el estilo “pirca corral”. Así se conocen los revestimientos que incluyen piezas muy pequeñas, encastradas en los huecos que quedan entre las piedras de mayores dimensiones. Una imagen tan moderna como rústica.
Esta variante de colocación es posible en piedra azteca, de un cálido color amarillo; en popelin, una piedra más blanda, color amarillo más amarronado; en piedra laja de San Juan, de interesantes tonos verdes y rojizos, entremezclados e indefinidos; en piedra laja de San Luis, grises con óxidos; en piedra incaica, de asombrosos tonos entremezclados con brillos naturales, etcétera.
Tacos o murete. Otra forma de colocación muy elegida hoy es tipo tacos o muretes. También revistiendo muros, se eligen piezas cortadas para tal fin, en tacos de aproximadamente 7 cm y anchos irregulares. También puede lograrse una imagen similar con descargas de cantera. Tipo murete es una forma similar, pero con piezas más delgadas, que vienen también como descarga de cantera, pero en piezas muy finas que se superponen. Se recomienda como detalle, en superficies menores.
Una imagen similar, a la vez que diferente, se logra con las lajas colocadas a modo de “listones y espejo”. Aparecen aquí una sucesión de listones superpuestos, intercalados con piezas planas de mayores superficies que otorgan un rico dinamismo a la envolvente.
También para tacos, son infinitas las variedades posibles de piedras: tacos naturales de San Luis, que combinan los grises con tonos óxidos; el pórfido; la piedra de San Rafael, conocida como azteca; la piedra de San Juan; la piedra Zapala, de un delicado amarillo pálido; o con pircas de nuestra región, en variedad de tonos: rojizos, negros, grises.
Los precios varían según la piedra y el tipo de corte, estimándose todos entre y , para cubrir un metro cuadrado. La mano de obra para este tipo de tareas se estima entre y , según el colocador.
7 cm y ancho irregular. La medida aproximada de las piezas utilizadas en la colocación tipo "tacos o muretes", forma hoy muy elegida.
Una imagen más pareja
También una imagen muy actual irradian los muros revestidos con lajas de cortes parejos. Estas lajas pueden ser lisas o buñadas -con salientes o protuberancias que otorgan mayor rusticidad-. Estas piezas vienen de distintos espesores y largos libres; y en infinidad de variantes cromáticas.

