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De múltiples escalas

Representa una mirada que busca fusionarse con ese entorno natural próximo y se levanta sobre una pronunciada ladera con un paisaje imponente de montañas, cuyo sentido norte-sur marca la idea primera del edificio.

21 de abril de 2012 a las 12:02 a. m.
Roger Berta
De múltiples escalas
Piscina de borde infinito, uno de los atractivos del confortable complejo (Roger Berta).

La obra se entiende como el resultado de una mirada que quiere fusionarse con su entorno natural próximo. Existe en todo su recorrido una búsqueda continua de analogías con su entorno, apreciable en el tratamiento de las diferentes escalas, que van de lo grande e inconmensurable al simple detalle táctil de una piedra.

De lo pequeño y enorme. El uso permanente de diferentes escalas se manifiesta en el paso de dobles alturas -en el ingreso, en el comedor- o en esa mirada omnipotente que tiene el edificio desde el parque, que invita al espectador a vivenciar las miradas múltiples, variables y simultáneas de lo pequeño y lo enorme, de lo sutil y efímero a lo denso y permanente, ideas extraídas del paisaje mismo.

El desnivel topográfico se convirtió en el disparador de la idea tipológica, planteando el ingreso principal en la planta intermedia, para desde allí distribuir hacia arriba y abajo. De este modo, tanto las habitaciones como los espacios públicos miran de manera continua e ininterrumpida al cordón montañoso.

Espacios y materiales. El hotel se dispone de dos áreas bien marcadas, una de dormitorios y otra de usos públicos (estar y comedor), rotada una con respecto a la otra a través de un nexo circulatorio que se comporta como una rótula de unión. En el subsuelo, que tiene acceso directo al exterior, se ubican las actividades que conforman el spa (pileta cubierta, saunas, áreas de relax, hidromasajes, gimnasio, etc.). Complementa los servicios, una sala de usos múltiples, con un adecuado tratamiento acústico.

La zona de esparcimiento al aire libre, conformado por una pileta al exterior planteada como mirador infinito del paisaje, lo mira enfatizando y proponiendo diversos juegos morfológicos. Se vincula al edificio a través de un puente que también en sí mismo constituye un recorrido lúdico o pasarela que atraviesa una depresión del terreno y recorrido natural de las aguas de lluvia.

Los materiales utilizados permiten un contacto directo con la tierra y marcan una relación adhesiva con la montaña. Así la piedra, el hormigón y la madera se combinan en la búsqueda de un lenguaje expresivo que nos permite leer la idea de permanencia y densidad, pero contrarrestada continuamente con la sutileza de la luz, otorgada en el uso de grandes ventanales que juegan el doble papel de ser dispositivos para captar el paisaje y contrarrestar los macizos de piedra que contienen al edificio. La técnica constructiva es tradicional.

3.068 m2 cubiertos

Las proyectistas conceptualizan su propuesta en función a: las materias, el orden y sus proporciones, y los sistemas constructivos. Prin­cipios fundamentales en todo el proceso de ideación, proyección y materialización de la obra.

Ficha técnica

Obra: Hotel Tres Pircas, Huerta Grande

Superficie del predio: 16,7 Ha

Superficie hotel: 3.067,97 m2

Proyecto y dirección técnica: Arquitectas María Cecilia Cherubini y Silvia Ana Cherubini

Gerenciamiento general: Arq. José García Vazquez

Ejecución y administración: Cumiana SRL

Colaboradores: Marcela Copari, Soledad Barrios, Alejandra Becan, Sebastián Ariza, Ornela Priotti, Manuel Pascual y Alumnos Instituto de Diseño UCC.

Fecha de proyecto: 2008

Fecha de ejecución: 2009-2010