Luz frente al espejo
Las lámparas halógenas son las más recomendadas en el baño: cuarzos o bipin, embutidas o en luminarias con diseños ideales para la estancia.
El baño es otra área de la casa que requiere un minucioso cuidado a la hora de elegir los artefactos de iluminación. Especialmente en el sector del antebaño o sobre el lavabo, donde se ubica el espejo, la iluminación debe ser elegida con acierto. Es una estancia en la que deben evitarse zonas oscuras, que impidan asearse y maquillarse correctamente.Luces distintas. Se necesita una iluminación general y una luz diferente en la zona del espejo y lavabo. Para la iluminación general puede recurrirse a distintas alternativas, si bien no se recomienda el uso de lámparas fluorescentes, ya que el elevado número de encendidos reduce su vida útil. Las lámparas más sugeridas son las halógenas, que pueden ir embutidas en el cielo raso –del tipo bipin– convenientemente distribuidas a fin de evitar áreas oscuras; o bien apelar a artefactos con lámparas de cuarzo o bipin.Por partes. En el sector del lavabo deberá reforzarse la iluminación con una luz más intensa y con una óptima reproducción cromática. Aquí, las variantes más elegidas son luminarias embutidas en cenefas o cielos rasos, posiblemente con vidrios esmerilados o con bafles anti deslumbrantes para evitar reflejos molestos. Un diseño bien logrado de iluminación es aquel que permite una luz pareja de ambos lados de la cara y del cuello. Para este fin es ideal utilizar lámparas en ambos lados del espejo y a no más de 70 cm una de otra, o un artefacto ubicado en la parte superior con difusor opalino. Una tendencia actual es recurrir a espejos retroiluminados con tubos fluorescentes trifósforo o dulux con balasto electrónico.
Es conveniente evitar lámparas de tipo dicroicas ya que brindan una luz de efecto dramático y muy dura para las tareas clásicas donde se necesite de una luminosidad homogénea y suave. Sí se recomiendan las ya mencionadas lámparas halógenas, que aportan una luz muy natural y una duración prolongada.
Finalmente, en el baño y, especialmente, en el sector de la bañera, puede ubicarse una iluminación de ambientación, para lograr una atmósfera cálida y relajante, sea con luminarias desde el techo o en la pared, según donde se dispongan las bocas. Una óptima alternativa es ubicar bocas sobre la bañera con varias luminarias de baja intensidad dimerizables o Leds de color para una sesión relajante de cromoterapia.
Fuente: Marco Mulassano
¿Por qué las halógenas?
Durables y brillantes. Las lámparas halógenas son incandescentes convencionales pero con el agregado de gases (entre ellos yodo, cloro y fluoro), que permiten reducir considerablemente el tamaño de la lámpara y prolongar su vida útil. Las lámparas halógenas de tungsteno duran el doble que las convencionales y son hasta un 100 por ciento más brillantes.
Las ventajas de estas lámparas son esencialmente las dimensiones reducidas, necesarias para mantener las temperaturas del ciclo de re generación, que permiten soluciones de alumbrado impensables con las incandescentes convencionales. Además, su mayor rendimiento y constancia en el flujo luminoso, las hacen óptimas para el baño.

