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La más liviana de las piedras

Entre sus ventajas se subrayan su óptima aislación térmica y acústica; y que su liviandad facilita su transporte y el peso en las fundaciones.

29 de mayo de 2010 a las 12:02 a. m.
La más liviana de las piedras

La construcción incorpora permanentemente múltiples materiales, todos ellos con distintas características y comportamientos –resultado de su naturaleza–, lo cual aporta nuevas soluciones a los distintos componentes estructurales.

Muchos de estos materiales han sido utilizados –unos más que otros– a través de los años para resolver las necesidades de vivienda, dependiendo de sus características y costos; y algunos de ellos sólo se reinventan en nuevas aplicaciones.

Nos detenemos hoy en las alternativas que brinda la pomentina a la construcción, roca de origen volcánico que se caracteriza por ser sumamente porosa, ideal como agregado liviano y atérmico. En la naturaleza. La pomentina es una roca natural proveniente de la acumulación de cenizas de origen volcánico, compactadas. Posee una gran resistencia a la compresión, en relación a su peso, debido a su estructura alveolar de matriz vítrea. Se aplica para relleno de nivelación en contrapisos, con óptimas características termoacústicas.

Es la roca natural más liviana (0,4 kg/dm3) y ofrece, entre sus ventajas comparativas: óptima aislación térmica y acústica; facilidad de transporte manual debido a su bajo peso (un balde lleno sólo pesa 4 kg); disminución del peso en las fundaciones; ahorro de carga general en las estructuras; y admite un tránsito intenso sin sufrir degradación ni colapsos puntuales.

En la construcción. Este material, poroso y liviano, es utilizado para la formación de paneles premoldeados livianos, como sustrato perdido en mosaicos finos, baldosas atérmicas y en toda aplicación que requiera un sustrato estable, liviano y atérmico, además de otros usos industriales.

Para su utilización en contrapisos o como hormigón de pendientes en cubiertas, se mezcla en la hormigonera saturada parcialmente de agua, para lo cual se deberá regar en las pilas de acopio con abundante agua y con 24 horas de anticipación. Se recomienda el siguiente orden de mezclado: introducir 2/3 del agua estimada; colocar la pomentina; agregar cemento; agregar el resto del agua; mezclar durante dos minutos.

Utilizar la menor cantidad de agua posible, para obtener resistencias iniciales más elevadas. Extender luego la mezcla sin apisonar. Alisar con regla o fletazo. Para dar terminación superficial, se aconseja realizar una capa de mortero con pomentina fina.