En el sueño de ellas
Privado y femenino, el dormitorio de mujer es una estancia con señas particulares, impregnada de las últimas tendencias tanto como de la edad y de la personalidad de quien allí duerme y sueña.
El dormitorio principal no siempre, en la era moderna, hace referencia a la suite compartida. En estos tiempos, son demasiados los hombres y mujeres que viven solos y su espacio privado recibe una especial atención a la hora de resolver el interiorismo. Abordamos hoy las tendencias para el dormitorio de una mujer.
Esta estancia posee, en todos los casos, un toque muy personal, y el estilo de los muebles, los materiales, texturas y colores tienen que ver tanto con la edad como con la personalidad de quien la habita. También su diseño obedece usualmente a las tendencias de cada momento, especialmente en el caso de la mujer, tan proclive a la moda y sus indicadores.
Gusto femenino. En el dormitorio de la mujer actual la cama y su vestimenta son el elemento protagónico, como símbolo del confort, cobijo de paz y descanso. Ya pasada su juventud, la mujer tiene una visión más tranquila de la vida y la selección de los componentes de su estancia privada se relacionan más con las sensaciones de sosiego. La luz natural es uno de los elementos destacados.
En estos ámbitos adopta especial relevancia el vestidor, que ya no sólo se conforma como un lugar de guardado, sino que suele incluir las comodidades para vestirse y un plano para el maquillaje. Infaltable es un rincón de descanso, en reemplazo de la zona de trabajo, que las más jóvenes suelen integrar al dormitorio. Un confortable sillón y la iluminación adecuada conforman un cálido rincón de lectura.
Para cada mujer. Las tendencias varían con los gustos personales: ambientaciones que aluden al minimalismo; estancias más clásicas que ponderan la calidez a través de la madera oscura, los colores neutros y los tierras, los tonos muy oscuros que marcan la vanguardia... Los juegos de texturas predominan en cojines, alfombras y cortinados. En estas propuestas, incluir acertadas combinaciones de estilos hace al encanto.
A las mujeres más cosmopolitas, les seducen las ambientaciones exóticas, con objetos de distintas culturas, que combinan con equipamiento antiguo tanto como con líneas muy modernas.
El toque personal es lo que define este ambiente.
Todo es posible. Ambientaciones minimalistas; otras más clásicas que ponderan la calidez de la madera oscura; los colores neutros y los tierras, los tonos que marcan la vanguardia...
Lo personalReflejo de sensaciones. Generalmente, las más jóvenes se inclinan hoy hacia diseños más osados, colores estridentes, rayas y atrevidos estampados. El pop sigue siendo un estilo que entusiasma a la juventud, como símbolo de creatividad, libertad y osadía. Se animan al cambio y su espacio privado se decora para el hoy, pensando en futuras renovaciones. El amor y la pasión definen también estas estancias y los colores que aluden a ella -los rojos y otros intensos- se hacen presente en las envolventes o bien en los accesorios: en el edredón, alfombras, cortinas… El espacio de trabajo o estudio se integra al dormir.

