La clave del estar
Con variedad de formas, géneros, tonos y tamaños, el sofá ha adquirido una especial relevancia en la última década, adaptándose a cada espacio, aunque siempre enmarcado en líneas minimalistas.
En general, sus diseños se destacan por transmitir una especial sensación de confortabilidad, especialmente por sus dimensiones cada vez más amplias y sus formas y diseños, que si bien tienden a las líneas rectas, no desatienden las relaciones ergonométricas que determinan el placer de sentarse, y más aun, extenderse en sus largos cuerpos. En sus líneas también se reconoce una elegante informalidad.
Piezas de grandes dimensiones, géneros de excelencia, líneas muy simples y proporciones adecuadas, permiten que los sofás actuales se adapten a los más diversos estilos de decoración.
De géneros y colores. El cuero es uno de los materiales que mantienen siempre su vigencia en estas elegantes piezas. Hoy se tapizan en delicados cueros engrasados, que pueden elegirse en variedad de colores y dentro de las gamas más vanguardistas: visones, grises, tostados… En muchos diseños y con patas de aluminio, para lograr una apariencia de mayor ligereza.
Los géneros que marcan la tendencia poseen texturas viscosas, con una imagen similar a la del terciopelo y con un cierto brillo que aporta glamour al sofá.
Siguen vigentes los colores neutros: grises, beige, marrones, negro, crudos… Para el cuerpo principal del sillón, procurando poner la nota de color en los almohadones, que se animan a colores bien estridentes, como naranjas, mostazas, verdes, descontracturando la composición. En los cojines también se aprecian osadas rayas o estampados, y juegos de texturas que combinan con audacia telas rústicas con brillosas sedas.
La tendencia
Líneas que rompen la rigidez
Si bien las líneas de los sofás mantienen una marcada tendencia a las rectas, estas piezas muestran una imagen más descontracturada, relajada, que hacen especial exhibición del confort como sinónimo de su belleza intrínseca. Son en general de grandes dimensiones, muy profundos y de respaldos bajos. Para los asientos se mantiene la rigidez que otorgan las placas de alta densidad, pero los almohadones de los respaldos son, en las últimas propuestas, de trazos menos severos. Se construyen con vellón siliconado que permite formas más libres y también sus dimensiones, texturas y colores apuestan a descontracturar la composición. E l “chaise longue” es un componente más que suma confort, si bien los especialistas recomiendan esta pieza para ambientes más informales, como un estar diario o un playroom, estancias que demandan más intimidad.

