Calor ecológico
Para calefaccionar. Una nueva manera que brinda seguridad, confort y estética.
Los calefactores infrarrojos ecológicos poseen altas ventajas para pequeños ambientes, ya que no consumen el oxígeno y constituyen una forma segura, efectiva y saludable de calefaccionar sin producir combustión ni emanaciones tóxicas. Se trata de paneles constituidos por una chapa de acero espejada y una placa cementicia, que además puede pintarse de color, poniendo un atractivo toque estético en los espacios.
Son óptimos para cualquier tipo de estancias, inclusive para los dormitorios infantiles, ya que no revisten riesgos de ningún tipo y son muy decorativos, ocupando un espacio mínimo. También vienen paneles especiales para los sectores húmedos, como el baño. Los modelos para baño tienen un proceso especial que los hace permeables: no los daña el vapor y son resistentes al agua.
Su superficie puede tener una temperatura superior a los 100 grados y ser tolerable al tacto. Por tratarse de una placa cementicia de superficie rugosa, se soporta hasta dos segundos sin quemar, ni dañar la piel.
Los paneles se pueden pintar con pintura al agua. El set completo viene provisto con 12 colores a elección. La pintura se realiza con el panel funcionando: media hora antes de pintar, durante la pintura y tres horas después de pintado. Máxima convección. Los paneles aumentan su rendimiento y disminuyen el consumo debido a su doble convección. Irradian calor en toda su superficie, hacia delante y hacia atrás. El calor que irradia hacia atrás forma un colchón de aire entre el panel y la chapa de acero inoxidable, que se coloca atornillada a la pared y funciona como un espejo. Así eleva el aire caliente, tomando aire frío desde abajo y desde los costados, aire que vuelve a ser calentado por el panel antes de llegar al ambiente. La chapa de acero brillante espejada es refle/deflectora, lo cual aumenta el rendimiento del sistema, ya que de no estar la chapa ese calor sería absorbido por la pared. Esto provoca una doble convección, es decir: no sólo convecciona el calor del frente del panel, sino el generado entre el panel y la chapa. Luego, el calor sube lentamente en forma circular. Cálculos necesarios. Para calefaccionar un volumen de 38 m3 (una habitación de aproximadamente 4 por 4 por 2,4 m) de construcción tradicional, ventanas con buen cierre, sin filtraciones de frío, entre 21 y 23 grados, se requiere un panel de 450 W. Los cálculos dependerán de la orientación, el tipo de construcción y el uso del ambiente.
Para aumentar su rendimiento, pueden instalarse dos unidos en tándem, colocando separadores entre los paneles, logrando aumentar así el volumen a calefaccionar, sin necesitar mayor superficie. Con relación a su consumo, dado que 1 kW es igual a 1.000 watts, un panel de 500 watts consumirá medio kilowatts por hora.
Medio kW por horaEs el consumo de un panel de 500 Watts. Óptimo para todo tipo de estancias, inclusive hay modelos para zonas húmedas, como el baño.
Su instalación
Pensar bien su ubicación
La ubicación óptima de los paneles en la habitación es en el centro de una pared. Se recomienda colocar los paneles en paredes laterales a las ventanas y no debajo de éstas. De ser posible, libres de repisas u obstáculos que impidan el ascenso del calor.
Lo ideal es colocarlos frente a donde deseamos recibir la mayor cantidad de calor. Por ejemplo, en un dormitorio se sugiere disponerlos en el costado o al frente de la cama.
Se recomienda situarlos a 15 ó 20 cm del piso, para su máximo rendimiento. No obstante, de no existir otras alternativas en la habitación, podrán elevarse, teniendo en cuenta que a un metro de altura el panel pierde un 20% de su rendimiento.

