Calidez ambiental
Interiorismo. Casona del Golf. Las premisas que tomó el estudio de arquitectura para el desarrollo de este departamento modelo fueron: la espacialidad, las visuales y la iluminación, de modo tal que, conjugadas, generan sensaciones cálidas en cada uno de los ambientes.
La propuesta de interiorismo potenció, a través del diseño, la relación interior-exterior, para la cual se aprovechó la generosa dimensión de la galería, permitiendo expandir los espacios interiores. Virtud que se subrayó con la utilización de recursos cálidos en el interior del departamento, fundamentalmente colores tierra, y tonos más livianos y frescos en la galería.Por más espacio. El departamento presenta una tipología funcional y una gran superficie. Cuenta con un espacio continuo al living, equipado como un escritorio que también se puede aprovechar como un cuarto más. Aquí se destacan los colores neutros en los sillones de líneas rectas, utilizando las variantes de los visones y tonos tierra.El dormitorio principal se armó de manera compuesta, para que se pudieran apreciar las distintas actividades y funciones a desarrollar en ese espacio. Así se lo equipó como escritorio, espacio de lectura y biblioteca - placard. La cama posee respaldo y mesas de luz incorporadas en una madera de tonalidad oscura, combinando con la pared color chocolate. Sobre el respaldo se ubica una fotografía intervenida digitalmente. El amplio dormitorio tiene como remate dos enormes ventanas.Mucha madera. Todos los ambientes se trabajaron con madera. En el living y el escritorio los muebles son de madera clara y en el dormitorio principal se utilizó una más oscura, color nogal, para mostrar las variantes y lo que aportan los distintos tonos, para generar jerarquía además de calidez. Iluminación y arte. Un punto interesante y resuelto es la iluminación específica para cada ambiente. Si bien el departamento tiene una iluminación natural que es una de sus ventajas, se procuró en el living y comedor una luz armónica, mientras que en los dormitorios y pasillos una más neutra, y por último, para la galería se planteó que sea liviana. Otras de las premisas fue el arte, con cuadros a medida y teniendo en cuenta los efectos de iluminación. En el living se trabajó una obra secuencial de cinco cuadros sobre el sillón principal: manos en distintas posiciones, en tonos ocre y tierra. En el espacio de lectura, se dispusieron cuadros de colores amarillos y anaranjados; y en el dormitorio principal se expuso una fotografía intervenida.

