Sensibles al entorno
El riego artificial puede ser manual o automático, y debe proyectarse atendiendo las formas del jardín, sus dimensiones, especies..
Si bien el riego automatizado es resultado de uno de los tantos servicios que los avances tecnológicos permiten sumar en la vivienda, su uso no sólo facilita el cuidado de las plantas, sino que –bien implementado– puede optimizar el consumo de agua y mejorar la calidad del riego, ya que cada especie recibirá lo que realmente requiere su mantenimiento, en cada estación del año. Es decir, que su instalación permite obtener un riego totalmente programado, que funcionará en los horarios y días de la semana a determinar, y el tiempo que se desea cada vez, según las necesidades. Instalación y cálculos. Dado que se trata de cañerías subterráneas, se recomienda su colocación antes que el desarrollo paisajístico del jardín. Si bien se trata de una instalación rápida y simple, las tuberías -que pueden ser de PVC, polietileno, polipropileno o fusión- deben ir enterradas 30 ó 40 cm bajo tierra. Para riegos pequeños y medianos, generalmente se utilizan cañerías de polietileno (PE), de 32 a 50 mm de diámetro. El agua llega desde la red general de abastecimiento o bien desde un pozo o de un depósito equipado con una bomba, a la cisterna que usualmente se ubica enterrada. Desde allí, se distribuye a las distintas zonas de riego, previo paso por la bomba, a la salida de la cual se instala el cuadro de maniobras, donde se ubican las electroválvulas que comandan las distintas áreas a regar.Se deben determinar la presión y el caudal del agua, y verificar según los diferentes modelos de aspersores y difusores que se utilizarán, los cuales incluyen siempre, entre sus características técnicas, el intervalo de presiones que necesitan. Los difusores requieren menos presión para funcionar que los aspersores. En el caso del riego por goteo, el problema será el exceso de presión, debiendo reducirse a la entrada del sector de goteros. El cálculo del caudal es también fundamental para proyectar los distintos sectores de riego. Opciones según el jardín. Como para algunas plantas puede resultar insuficiente el tiempo de riego dedicado al césped, otras -por ejemplo las de flores delicadas- pueden dañarse con el riego por aspersión. Por esto, lo más indicado en los jardines es el riego localizado. Se opta así por desarrollar un proyecto que combina sectores de riego por aspersión, en espacios abiertos de césped; y con goteo, por ejemplo: especies florales, cercos vivos, grupos de arbustos, árboles frutales, etcétera.En general, los grupos incluyen no más de 10 aspersores y 10 ó 12 difusores por sector, que entrarán en funcionamiento en tiempos distintos.
Componentes básicos
Suma de partes. Los emisores del riego pueden ser: aspersores, difusores, tuberías de goteo, cintas de exudación, riego subterráneo y microaspersores. En tanto que un programador dará las órdenes de apertura y cierre a las electroválvulas.

