Un asiento informal
Casuales. Son el recurso perfecto para generar espacios relajados y lúdicos.
Las banquetas son ideales para espacios informales; indispensables en la barra de un bar; delimitan lugares de ocio en viviendas; y son una amable invitación a la espera, en locales comerciales. Un asiento también conocido como taburete, caracterizado por la ausencia de apoya brazos y -originariamente- de respaldo, que muta en formas, reinventándose en múltiples modelos a partir de diversos materiales y utilidades.
Aunque no resultan cómodas para largas estadías, son oportunas en situaciones casuales y eventuales. En la actualidad, el mercado ofrece tipos más adecuados al relax, ergonómicos y confortables. Y así su función va más allá y se convierte en un destacado elemento de decoración y prestigio. Algunas claves. Poseen una altura de 80 a 90 centímetros, aproximadamente, y cuentan con una especie de estribo que ayuda a montarse con firmeza. La diferencia de altura entre la mesada de la barra y el asiento de la banqueta debe ser de 30 centímetros.
Los formatos varían desde estructuras inspiradas en la morfología de animales, hasta la incorporación de accesorios en sus versiones con apoya brazos, respaldos, superficies acolchadas, cajones, escaleras y estructuras plegables… Con asientos redondeados, cuadrados y cóncavos; y de tres o cuatro patas.
En una casa, el cuidado por los detalles es fundamental y la banqueta debe considerarse para amalgamar comodidad y estilo personal. Así, en la cocina, son especiales para recibir invitados y organizar una picada antes de la cena. Al mismo tiempo, permiten ahorrar espacio y presentan flexibilidad de usos.
El material a elegir dependerá de donde se sitúe el mueble y de su función. Los más modernos son de acero inoxidable, en diferentes colores. El aluminio se impone por su resistencia. Además, hay de madera, para las decoraciones rústicas; de fibra de vidrio y plástico... El equipamiento debe estar siempre en consonancia con el lenguaje del espacio que lo albergará.

