Cálida armonía
Los ecohogares y los tubos radiantes son hoy alternativas novedosas que armonizan la calidez de los espacios y aportan diseño personal, aun en ambientes exteriores.
Después de una jornada de idas y vueltas, con el invierno arengando en cada resquicio de la ciudad, la recompensa será llegar a casa y disfrutar de su calidez. Si bien los hogares a leña, salamandras, calefactores de tiro balanceado y los sistemas centrales –especialmente si se trata de obras nuevas– conforman una larga lista de alternativas; en la actualidad se suman ecohogares y tubos radiantes ideales para el exterior, galerías o quinchos, para que las reuniones no tengan receso invernal.
Toques de exclusividad. Los ecohogares son ideales como complemento de los sistemas centrales de calefacción, aunque también son una excelente opción para ambientes de reducidas dimensiones. Lo relevante de estos artefactos es su estética y con ella los escenarios que se pueden lograr. Creando una atmósfera de singular elegancia gracias a su estética recubierta en vidrio crudo de 5 mm., donde el protagonista principal es el fuego: empotrado en la pared, suspendido del cielo raso, en forma de torres para los balcones o bordes de las piscinas o instalado en una chimenea en desuso.
Estas estufas ecológicas son móviles o fijas y pueden personalizarse, justamente para acoplarse al diseño de la vivienda; el precio va desde los 700 pesos a los 3.800 pesos. Poseen una base de acero inoxidable y/o acero en cuyo interior está el quemador con capacidades que oscilan entre 0.4 l a 2.5 l (0.3 l por hora consume dependiendo si está en máximo o mínimo). Se alimenta con alcohol etílico o etanol desnaturalizado obtenido por destilación de la caña de azúcar, maíz o remolacha (12 pesos el litro) por lo cual no produce gases tóxicos; una rejilla de ventilación es suficiente para mantener el recambio de aire óptimo. Además no requiere instalaciones previas, la autonomía de las estufas es de 2 a 8 horas dependiendo de la regulación de la llama.
Calor al aire libre. Los tubos radiantes suelen ser una excelente opción para galerías, quinchos o balcones. Funcionan por medio de un sistema infrarrojo de baja intensidad, instalados a una altura mínima de 2,5 m y máxima de 8 m.
El mercado ofrece tubos de 3, 6 y 9 m (de 5.600 a 10.600 pesos, más la mano de obra, promedio $ 1.000) que van colocados en el cielo raso de manera céntrica o en las esquinas colgados de aros a rosca que los sostienen. En el caso de los techos de lona (por ejemplo carpas) se colocan a más de un metro de distancia de ésta; en el caso de techos de madera va sobre las vigas, y en el caso de hormigón, van reforzados. Dependiendo de la altura y el largo del tubo produce entre 19 mil y 33 mil Kcal/h.
El mantenimiento lo realiza el especialista una vez al año. Los tubos radiantes se alimentan de gas natural (consumen alrededor de 9.700 Kcal/h entre 3 y 6 m3, dependiendo de la potencia) y se encienden con un mechero eléctrico ubicado en un gabinete independiente donde se ubica la central de comando de sencilla operatividad. Son sistemas silenciosos. Se instalan en lugares altos por lo que no ocupan espacio útil, ofrecen diseños exclusivos y opcionalmente se puede incluir un termostato de ambiente que lo active automáticamente. Estos tubos poseen un reflector de acero inoxidable conectado al conducto de una chimenea por donde se expulsan los gases de combustión.

